Cielo, en un gimnasio, cada uno va a lo suyo. Todos con sus auriculares y a su rutina. Nadie te va a mirar, nadie se va a reír de ti. Es más, si necesitas ayuda con alguna máquina, te van a ayudar. Por suerte la gente, madura! Ya no estás en el colegio. Búscate alguien que te acompañe y pide asesoramiento con la persona encargada para que te explique bien cómo se utilizan las máquinas y a realizar correctamente los ejercicios y verás que no es como tú crees. Si no, también se está poniendo muy de moda el CrossFit, que no es un gimnasio al uso, pero mola mucho también. Puedes ir a probar. Suerte y espero que puedas dominar esos complejos que te impiden avanzar