Estando en su casa, creo que lo más que puedes exigir es que tu habitación sea libre de humos.
Ten siempre en mente que no puedes controlar su comportamiento ni obligarles a cambiar, pero sí puedes controlar tus actos al respecto.
Cuando te quejas les resbala porque no hay consecuencias negativas para ellos, la única que sufre las consecuencias eres tú, así que lo que yo te recomendaría es que empieces a hacer vida en tu habitación libre de humos. Cuando se quejen de que ya no haces vida con ellos (no estando en el salón, levantándote de la mesa educadamente en cuanto se enciendan el cigarro, cenando a parte…), entonces es cuando les dices asertivamente que es que te molesta mucho el olor/humo y que por eso prefieres estar en tu cuarto… así pueden notar que sus actos tienen consecuencias negativas también para ellos y quizás decidan o no introducir algún cambio… si no funciona pues al menos estás más a gusto.