Los yogures, si no han sido abiertos y si se conservan ena nevera adecuadamente, aguantan un mes o dos una vez pasada la fecha de consumo preferente. Son alimentos muy estables que ya han pasado por un proceso de fermentación. No hay ningún problema porque un niño coma un yogur que lleva unos días caducados, lo máximo que puede pasar es que pierda algo de sabor o alguna propiedad.
Me preocuparía más por saber si son yogures azucarados, ya que no conviene dar a niños azúcares refinados añadidos a diario. Es preferente que consuman yogures naturales sin azúcar ni edulcorantes añadidos que puedes endulzar con algo de miel, canela o de fruta fresca.