Os agradezco todas vuestras aportaciones. Por desgracia, el psicólogo no es algo que me pueda plantear de momento, ya no sólo por el dinero que cuesta, sino porque durante la semana doy clases particulares y como tengo a muchos niños, no tengo apenas tiempo de hacer mucho más que preparar las fichas y dar las clases. Pero en un futuro sí creo que podría ayudarme a gestionar las emociones y ver si hay alguna herida o algún trauma que ni yo misma conozca que influya en cómo reacciono. Así que agradezco mucho la idea.
En cuanto a lo que comenta Sandra, precisamente ese tipo de conflicto es a lo que me tuve que enfrentar en su día. El director tuvo una reunión conmigo y con un miembro del comité de convivencia para hablar de mi clase, y dijo que mi grupo era el que más incidencias y faltas tenía, cuando estaba siguiendo rigurosamente el protocolo que ellos me enseñaron, y usando sólo las incidencias como último recurso si se repetía el mal comportamiento. Lo que más me dolió de la reunión es que afirmaron que no sabía gestionar la clase y que hablando con los chicos (porque periódicamente les preguntan cómo se llevan con los profesores, si hay algo que les guste más o menos, etc.), le dijeron, y cito textualmente, «como somos los malos nos ponen a los profesores novatos o los que no valen». Imaginaos cómo me sentí en ese momento. Os digo que se me cayó el alma al suelo.
Otro caso que recuerdo muy vívidamente es cuando llamé a la madre de una de las alumnas por un incidente que había habido en clase, y me dijo «si ya sé que mi hija es una Terminator». Por dentro yo estaba pensando, ¿entonces, si lo sabes, por qué no te paras el minuto que puedas con ella y habláis para que se comporte en clase? Es que tampoco pido que sean alumnos impecables que nunca rompen un plato. Entiendo que pueden no llevarse bien con X compañeros o profesores. Lo mínimo que pido es que me dejen enseñar, que para eso estoy.
Cuando estuve de baja, llegué incluso a cuestionarme si me había equivocado de profesión, y hablando con mi padre, me dijo, «tú no te has equivocado, se ha equivocado el sistema asignándote en un centro con tantos alumnos conductuales cuando tú eres docente novel».
Os agradezco todas las intervenciones, no os imagináis cuánto me estáis ayudando. Y os pongo un poco al día: he hablado con mi madre, y ella también me apoya en mi posible regreso a las aulas. Entre la familia del foro y la mía propia, cada día me siento un poquito mejor preparada.