En innumerables profesiones se trata con clientes, forma parte intrínseca del trabajo y hay que aprender también a lidiar con ellos.
Pero no se les puede ir tachando de paletos e incultos sin plantear paralelamente ni el más mínimo ejercicio de autocrítica, para revisar que fallos de organización y planteamiento del proceso pudes estar cometiendo. Y ofrecer un presupuesto detallado desde el inicio es lo primero.