Pues estoy igual que tú. Con el agravante de que yo conocí a «mí Teo» después de estar casada y con dos hijos.
En ningún momento pensé en hacer nada con el, ni siquiera un flirteo, pero el si lo pensó y me hizo sentir como nadie lo había hecho antes.
Después estuvo muchos meses hablando conmigo, porque trabajamos juntos aunque en diferentes países. Cuando las cosas empezaron a escalar decidí cortarlo, y aunque ya apenas hablamos no me lo quito de la cabeza.
Yo espero que con el tiempo se me vaya olvidando, pero de momento solo deseo volverle a ver algún día.
Así que no puedo ayudarte, pero te comprendo perfectamente.
Si algún día das con la respuesta avísame.