Piensa en lo que puedes quemar en dos horas de movimiento a la semana. Realmente el número de calorías que quemas en un entrenamiento no es tanto como el que podríamos pensar. Que sí como aquí hay gente que quema muchísimas calorías pero es gente que se mete una caña increíble. Piensa que esas dos horas que has hecho a la semana de ejercicio te ha servido para mantener masa muscular y también para mantener el peso a raya. Si en los últimos años has engordado quince kilos es porque estabas en una espiral de no parar de ganar peso y de no tener ningún control sobre tu peso. En estos meses lo que has conseguido es estabilizarte. Y eso a mí me parecen buenas noticias. Seguro que has ganado algo de masa muscular y te ves más definida. Ir al gimnasio esas dos horas a la semana es un regalo que te has hecho a ti misma porque aunque no lo veas tan claro has ganado en salud física y salud mental. Sin embargo, se ve que tu cuerpo tiene cierta resistencia a perder peso y vas a necesitar estar más encima de lo que comes. Y no me refiero a comer menos sino a tomar decisiones más conscientes sobre lo que te llevas a la boca. Estar cocinando y planeando menús es un coñazo. pero piensas que una vez lo incorpores a tus hábitos es el mejor regalo que te puedes hacer a ti misma y a tu salud. Ya has incorporado el hábito de ir dos veces al semana al gimnasio. Yo te animo a intentar realizar algún tipo de actividad lúdica al aire libre que implique movimiento el sábado o el domingo. Yo antes de ser madre comía más o menos lo que ahora pero no me costaba nad a perder peso. y comentándolo con mi pareja nos hemos dado cuenta que la mayor diferencia radica en que antes los fines de semana nos íbamos a la montaña o al prado o a la playa a dar largos paseos. Y ahora nuestros fines de semana son más inmóviles. Felicítate a ti misma por haber aguantado esos seis meses haciendo ejercicio y por todos los progresos físicos que has conseguido. Piensa en esa evolución que llevabas en los últimos años de no parar de ganar peso y en que en estos últimos meses has podido controlarlo y parar la subida. A partir de ahora puedes incorporar pequeños trucos. Por ejemplo ponte sobre la mesa lo que vayas a comer. Incluido el postre. Y no picote es nada después de haber terminado de comer. Incorpora una infusión o un café si te quedas con gula. O una vez que tengas puesto el plato preparado, ponte en un bol aparte más verdura. Y empieza por comer esa verdura y luego el resto. Igual que has conseguido implantar el hábito sano de hacer ejercicio seguro que podrás implantar otros nuevos hábitos que incluyan reducir el consumo de ultra procesados y aumentar el consumo de verduras y fruta