El miedo es libre, y si tú no te sientes cómoda y segura con sus propuestas no hay más que hablar. Vaya eso por delante.
Ahora llevo muchos años con mi pareja, pero en el pasado nunca tuve problema en aceptar primeras citas de ese estilo, o en ir a su casa, o que viniera a la mía…y nunca he tenido ni el más mínimo problema y ni siquiera un situación pelín desagradable.
Eso por un lado. Pero lo más importante es que tú tienes tanto derecho a definir tus preferencias y marcar tus condiciones como él, y no parece que te esté teniendo en cuenta.