Es que juntar dos perros de la nada y esperar que por arte de magia se lleven bien no es una buena idea. Hay pautas para este tipo de cosas. Siempre tendemos a pensar que el nuestro muy bueno y el otro muy malo y no siempre es así.
Yo veo muy razonable la propuesta de tu novia, necesitáis trabajar la relación entre los animales y también de vosotras a ellos, y la mejor forma es mediante un etólogo (que no un adiestrador, no es lo mismo) y será él etólogo quien diga si hay algo que trabajar en ambos perros. Y lo siento, pero si el tuyo es miedoso, si, tiene trabajo que hacer, por bueno que sea.