Yo cuando empecé a trabajar en Barcelona, me pasaba lo mismo. Con la primera que vi, me puse pálida y unas clientas la mataron por mí porque yo me paralicé. A partir de ahí compré un esprai de esos específicos para cucarachas y si veía una le tiraba en el esprai mientras chillaba. Cuando no se movía ya, la recogía con la escoba y el recogedor y la tiraba por el váter