Como marido de profesora de un centro de alta complejidad mi apoyo a los educadores es total. Sé lo muchísimo que trabajan, sé que tienen que perder horas y horas de su vida privada si quieren hacer bien su trabajo, sé que les asfixian en burocracia estúpida que les impide dedicarse a lo que deberían y que encima lo hacen todo con todos los estamentos en contra, la administración, los padres y en consecuencia los alumnos. Toda la sociedad debería estar luchando codo a codo con los profesores porque los políticos quieren a nuestros hijos imbéciles y sumisos para hacer de este país uno de servicios para el resto del mundo y sin luchar nunca saldremos de ser un país de camareros.
Pero… y este es el quid de la cuestión… los niños con necesidades especiales tienen derechos, ya sean por altas capacidades, por déficit de atención e hiperactividad, por estar dentro del espectro autista (como dos de mis hijos) o por cualquier otro motivo, y la obligación del centro y el profesorado es cubrir sus necesidades con las medidas oportunas. Nuestra obligación como padres es luchar porque a nuestros hijos se les apliquen las medidas universales que necesitan y las de los profesores es aplicarlas… Y si no tienen tiempo, que luchen contra quien sea hasta que lo tengan, que yo les apoyaré.