Cris… Mi novio ha estado en tu situación con 30 años y yo con 31. El trabajaba pocas horas a la semana, se sacaba unos euritos dando clases particulares y ya está. Y sabes que he hecho yo? Le he apoyado en todo lo que he podido.
Yo estaba viviendo en un piso chiquitito de alquiler. Él se vino a vivir conmigo porque se lo ofrecí yo. Le dije que no era necesario que pagase el alquiler mientras opositava, prefería que se dedicase a estudiar antes de que estuviera en un trabajo amargado y preocupado por el alquiler.
Consideraba que tanto si se venía como sino, el gasto iba a ser lo mismo. Unas oposiciones son duras y hay que estudiar muchas horas. Y yo preferia que estuviesenos en el mismo piso, a vernos solo unas horas a la semana.
Las facturas de la luz, agua, comida… Lo pagábamos a medias. Muchas veces cuando salíamos yo le invitaba y ese año no hicimos viajes. El ocio que hacíamos era gratuito o muy barato…
Finalmente no aprobó el examen, pero tiene plaza de interino. En cuanto empezó a trabajar aportó lo mismo y ha tenido muy buenos detalles conmigo agradeciéndome lo que hice.
No me arrepiento en absoluto de lo que hice y lo volvería a hacer de igual forma si fuese necesario. Una pareja está para apoyarse y tu novio no lo está haciendo.
Opositar es muy duro y estás haciendo algo increíble. Es una plaza de por vida, tu novio probablemente no te dure toda la vida (y más si sigue siendo así de capullo). No te rindas con las opos y si esa fórmula te funciona, no cojas más trabajos que te quiten horas de estudio, porque puede que esas horas de estudio que te quiten sean las décimas que luego te falten para aprobar.