Es habitual tener una crisis existencial antes de los 30 años y te preguntes muchas cosas y te cuestiones si tu vida está yendo por dónde te gustaría. Lo bueno es que la reflexión ya la has hecho. Mucha gente se siente igual y no es capaz de verbalizarlo y vive en una constante nube gris engañándose a sí misma.
En tu caso, hablalo con tu pareja. Si te apetece dar un paso más con él, da tú ese paso. Si no lo ves claro, habla con él, incluso tómate un tiempo. No hay que tener miedo a tomar decisiones, es peor quedarse paralizado. Y por favor, haz caso de tu amiga, haz cosas diferentes. Te puede dar pereza, pero si encuentras cosas que realmente te gusta hacer no podrás parar.
Ánimo.