Hola cariño,
Yo también pasaba de él. Si algo he aprendido es que después de un rechazo también tú tienes poder de decisión: en este caso decides ser amiga de un mentiroso o no. A mi esa idea me parece reconfortante. Yo que tú le mandaba a la mierda, no le necesitas, y si crees que no puedes, llena tu vida de otras cosas.