¿Alguna vez os ha reconcomido por dentro las ganas de experimentar un poco más con la zona trasera pero no lo habéis hecho por el mero hecho de que solo es un orificio de salida y porque precisamente lo que sale da asco? Si es que sí, este es vuestro post.

Vamos por partes porque os aseguro que este mundo tiene tantos secretos, y tanto placer (al menos para mí) que, no nos podemos dejar nada por decir.

El sexo anal femenino está bastante estigmatizado por el porno, y debido a los gemidos fingidos de las actrices da a entender que duele bastante, pero lejos de eso, puede llegar a ser muy satisfactorio si lubricas bien la zona. Truco: si además lo acompañas con algún juguete para la vagina, tal vez puedas conseguir el famoso “squirt”. Al igual que pasa con el sexo anal masculino, está muy infravalorado y muchos hombres no se atreven a hacerlo o simplemente decirlo porque se relaciona con el sexo entre homosexuales. Pero de la mano de conocidos, puedo decir que acompañar el sexo oral con un dedo por el ano, hará que más de uno vea las estrellas.

Ahora bien, ¿cómo podemos hacer que el pene, algún juguete, plug, o dedo entre con facilidad? Pues que mejor que hacerlo con nuestra maravillosa lengua: bueno, bonito y barato. Relajémonos y abramos la mente, que ya estamos en el siglo XXI.

Sí, acabo de decir con la lengua. Sí, en el ano. Sí, ese agujero que está en nuestro culete. Que sííí, por donde sale la caca. ¡Y no pasa nada! Señoras y señores, he de decir que para nada el beso “negro” es negro.  Si tienes chochete has de probar lo placentero que es sentir la lengua desde el clítoris hasta el ano y si tienes rabo debes de sentir cómo es percibir la lengua en un lugar con tantos nervios, mientras te masturbas o masturban. No hay límites.

Algunas de las posturas pueden ser el 69, yendo más allá de lo establecido, o el maravilloso a 4. Si eres como yo, te encantará ver a tu hombre “dominante” rendido ante ti de esa manera. Si eres hombre puedes aprovechar esa posición para después hacer sexo vaginal, mientras metes algún juguete y/o dedo a tu chica en el ano.

Estos son algunos pasos que facilitarán el acto anal, en cualquiera de sus sentidos:

  • Comunicación: si de verdad te apetece probar este mundo, ten confianza con tu pareja y hablarlo muy bien para saber dónde están los límites. Y siempre parar cuando así lo indique vuestro compañero.
  • Lubricación: si aún no os atrevéis a usar el sexo oral anal, utilizar lubricante, el que sea necesario y cuando sea necesario. No, no vale vaselina, ni aceites, ni cremas, ni nada que no sea lubricante ya que estas, pueden causar infecciones. Este por ejemplo es el lubricante más vendido para anal.
  • Protección: bien es sabido que en el sexo siempre hay que utilizar protección, pero aún más si es anal, pues en esa zona hay muchas bacterias. Hay que disfrutar, pero mejor prevenir que curar.
  • Paciencia y despacio: tendréis que armaros tú y tu pareja de paciencia, y más si es la primera vez. En el sexo anal, hay que tener en cuenta que es algo muy delicado y que hay que tratar con mucho amor. Así que mejor si lo hacéis despacio, que como decía mi madre, ¡contra más rápido, peor!
  • Relajación: nunca jamás intentéis introducir nada por ningún lado si no estáis relajados, tranquilos, y estáis seguros de que lo queréis hacer. Si no es así, inténtalo la próxima vez, no querrás ningún desgarre, y menos anal.
  • Limpieza: No hace falta que te pongas un enema, pero un agüita sí.  
  • Dilatación: por suerte el ano no es como la vagina, ni lubrica solo, ni se dilata solo, así que tú o tu pareja debéis solucionarlo. Para ello puedes utilizar un plug anal o ir jugando poco a poco con uno o dos dedos. Además, si escoges una posición en la que puedas manejar el ritmo, ¡mejor!

Y recuerda lo que metas en el ano, no lo metas ni en la vagina ni en la boca. Infecciones no, gracias. Al usar preservativo, antes de meter nada en la vagina, cámbialo.

Ahora, deja al lado los prejuicios y anímate a hacer lo que tanto deseas.

 

Diana R.