No es un secreto que alguna vez todos (sobre todo al principio) hemos rellenado un pelín el currículum. Aunque lo recomendable es, por su puesto, ser totalmente sinceros, es cierto que, si necesitas encontrar tu primer empleo, desde luego no queda nada bien que quien te va a contratar lea: “sin experiencia”.

Ojalá a todos se nos diese la primera oportunidad confiando en nuestras ganas de aprender, pero tristemente siguen solicitando (en la mayoría de las ocasiones) gente joven con 4, 5 años de experiencia, como mínimo. PERO VAMOS A VER… si la edad legal para empezar a trabajar son los 16 años… cómo va a tener experiencia.

Por todo esto, inevitablemente nos vemos en la “necesidad” de meter alguna mentirijilla que otra. Desde aquí, una servidora lo hizo. Mi consejo es ser sutil y no engordar el currículum de experiencia que se escapa de vuestras manos.

AL LORO:

  • Pensad bien cuáles pueden ser vuestras cualidades para empezar a trabajar.
  • Si sois extrovertidas para trabajar de cara al público; si sois rápidas; si os desenvolvéis bien en el sector de la moda, de la alimentación, de los deportes…
  • Pensad bien dónde vais a echar el CV para adaptar un poco la “experiencia” a esos sectores en concreto.

cuidado

Algo que también nos ayudará bastante es “vendernos” de la mejor forma posible. Y es que, en los currículums todos somos las mejores personas del mundo. Estudiosos, profesionales, y unas personas súper responsables. ¿Qué me decís de esas virtudes que no conocíamos ni de nosotras mismas? Eso de: “gran capacidad para trabajar en equipo” o “gran capacidad para la resolución de problemas”. Ahora que he podido trabajar en varios sectores, hasta yo misma me río.

Porque sí, yo también soy de las que pone esas MILONGAS, y siempre, siempre que estoy en el trabajo rodeada de gente y, trabajando en equipo, pienso… pero en qué momento de mi estupenda vida, yo, sentada frente al ordenador y redactando mi completo currículum, se me ocurrió poner que tenía cualidades para trabajar en equipo… Pues no, cari. Pues no… sorprendentemente yo misma me voy descubriendo y lo que en un principio yo misma pensaba que sería capaz de hacer (que hasta me lo creí), luego me doy en todos los morros y me sincero. NO ME GUSTA EL TRABAJO EN EQUIPO.

No sé si a alguna más os pasa, pero a mí solo me gusta estar con alguien más cuando me tiene que explicar cómo tengo que hacer las cosas. Lo que se dice, el primer día de adaptación, vamos… Pasado ese día cuando ya he visto de qué va la cosa, prefiero estar sola y hacerlo yo. Yo solita me organizo, llevo mi ritmo, no dependo de nadie ni nadie depende de mí…

bad girl

Porque amigas, no me digáis que no. Cuando nos toca un compañero o compañera amable, simpático, trabajador… da gusto, es cierto. Pero cuando te ponen a trabajar con el o la típica cotorra que no calla, que te pone la cabeza como un bombo, que no te deja hacer las cosas a tu manera, porque claro, el o ella tiene un método mucho mejor que el tuyo, es la que más sabe, lo que dice va a misa y va a llegar a tu puesto de trabajo a ponértelo todo patas arriba…

Así es que… primera mentira del currículum que no me creo ni yo. ¿Resolución ante los problemas? No sé aún cómo ni por qué puse eso cuando yo soy la Drama Queen por excelencia. Me ahogo en un vaso de agua. Lo digo, no me escondo. A mi se me presenta un problema en el trabajo o en la vida, y me torea. Pasa por mi lado como si de un torero se tratara y me dice eso de “eeeeeh tooroo” pero yo no voy hacia él, yo me agobio. No soy peor trabajadora por ello. Cada uno tiene unas cualidades, pero es verdad, resolver problemas gordos, no es lo mío. So sorry.

Tengo que decir que eso de responsable, puntual, trabajadora… es verdad. Pero si sois como mi amiga Carla, que lo de la puntualidad no lo conoce… mejor destacad otras cualidades, pero no pongáis eso porque si os retrasáis más de dos días cinco o diez minutillos… os sacarán a relucir que no cumplís con lo dicho en ese trocito de papel (muchas veces mentiroso) llamado Currículum.

first job

En fin, ya sabes eso que dicen de las primeras veces ¿no? De todo se aprende y a medida que trabajemos en distintos sectores y vayamos conociendo más de nosotros y nosotras mismas, sabremos qué poner exactamente, sabremos cuáles son nuestras cualidades o nuestras limitaciones, y eso sí, sin mentiras… piadosas 😊