Soy consciente de que la niñofobia está muy mal vista, de que muchos padres se quejan de que algunos adultos prefieran ir a hoteles o restaurantes donde no se admitan niños y entiendo que defiendan que todos lo hemos sido. A mí los niños no me molestan, solo aquellos que son muy mal educados y que se nota que han crecido sin límite alguno, me causan rechazo si tengo que compartir espacio con ellos.
Pero yo tengo otro problema, tengo fobia a los adolescentes. Evidentemente, no lo digo en voz alta, también he sido adolescente y me he comportado como tal. Sin embargo, creo que los adolescentes de hoy en día son mucho más molestos de lo que lo éramos en mi generación. Puede que no recuerde bien como era yo para aquel entonces, a veces leo pensamientos que plasmaba en mi diario y también creo que las hormonas hablaban por mí y que seguramente tampoco aguantaría a mi yo de hace veinte años. Aun así, no puedo evitar sentir rechazo por los adolescentes y ya no solo por niños de unos quince años, yo creo que a partir de los doce hasta los veinte, esas personitas no me caen bien.
Cada vez que veo un grupo de adolescentes, sea en la calle, en el tren o en cualquier otro sitio, huyo hacia otro lado. No aguanto sus gritos, sus mismas palabras repetidas en cada dos frases y su forma de creerse más listos que los demás. Si te acercas a algún centro de educación secundaria a la hora de la salida, los ves corriendo, gritando, empujándose, como si ninguno estuviera en sus cabales.
Incluso a veces cuando coincido con algún grupo de chavales de unos veinte años, me ponen nerviosa las tonterías que dicen. Sé que no todos son iguales, que a según qué edades algunos ya son maduros y algo más responsables, pero otros tantos me ponen muy nerviosa y no puedo evitar querer huir. No sé por qué me pasa, solo sé que he decidido no tener hijos porque a pesar de que los niños no me disgustan, sé que los años de adolescencia cada vez son más y me costaría mucho sobrellevarlos.
Sé que muchas no lo entenderéis o que pensaréis que soy muy intolerante y algo intransigente, pero las fobias no se eligen, a mí me encantan los gatos y hay personas que les tienen fobia, no entiendo la razón, pero a mí me pasa con los humanos en unas edades determinadas y no puedo hacer nada contra ello.
Me gustaría ser de otra manera, conocí a un hombre encantador, una persona maravillosa de la que fácilmente me hubiera enamorado si hubiéramos seguido quedando, pero tenía dos hijos gemelos entrando en la adolescencia. Me contaba todos los problemas que estaba teniendo con ellos, y supe que yo no le haría bien. No querría conocer a sus hijos, ni pasar tiempo con ellos. Tampoco me veía capaz de ayudarlo con la situación que tenía ni tenía ganas de hablar todo el tiempo de ellos. Dejamos la relación y sé que es lo mejor que pude hacer.
Dicen que juntarte con gente joven te rejuvenece, pero no soy capaz de tener ningún tipo de relación con jóvenes que no pasen de los veinte. Así que sí, puedo decir que definitivamente tengo fobia a los adolescentes.
Anónimo
Envía tus movidas a [email protected]
