Escribo esto para compartir lo que veo, no es una crítica.
Trabajo en una empresa grande en la que soy algo así como formadora de personas. Los niños que me llegan recién salidos de la universidad dejan mucho que desear. No porque sean malos chicos, en absoluto, sino porque apenas tienen espabilación. Muchos son hijos de conocidos y amigos, y oyes hablar de ellos y son lo más. Cuando me preguntan por qué tal y así a veces les digo que tienen que espabilar, si en casa nunca se dieron cuenta de ciertos detalles. Ellos responden, «sí sí, ya espabilará cuando le toque».
No María Fernanda, tu hij@ no espabilará nunca, va a destiempo y lo mucho que espabilará será un 5%.
La mayoría carecen de habilidades sociales, se mueren de vergüenza y mienten justo por esa vergüenza de no saber decir «no sé hacer esto».
Las habilidades de los jóvenes de hoy en día dejan mucho que desear.
Si hacen algo que no deben no lo dicen, lo dejan así y luego dicen «ah me lo encontré así, no sé quién pudo ser».
Si manchan algo «ah ya vendrán a limpiarlo». No Sitanita, aquí no va a venir tu madre limpiarlo, aquí lo limpias tú.
Uno de ellos nunca come. No come por algun problema, no os vayáis a pensar. No come porque se levanta con el tiempo justo, y como sus padres no le preparan el tupper de comida, se viene sin nada. Luego son las 5 y se queja de que tiene hambre. Hablé con su madre, «buenooo cuando tenga hambre ya espabilará». No doña Rogelia, tu hijo aparte de vago es inútil, no es un adulto funcional que ha sobrevivido en la capital sin ti, es un cantamañanas que se arrima a los demás y come su comida.
Entiendo que tienen 23 años, pero igual vuestros hijos necesitan un poco de apoyo en el comienzo de la vida laboral, así que preocupaos por ellos que no, no espabilarán