No es que lo mire una vez y lo deje. Es que en cualquier momento de la conversación, sin aviso, saca el móvil y desaparece durante un rato mientras los demás seguimos hablando. En medio de una anécdota de alguien, mientras le están hablando a él directamente, en la sobremesa, en el momento en que alguien dice algo importante. El momento no importa, si le apetece mirar el móvil mira el móvil y ya está.
Lo he visto en las caras de nuestros amigos. Ese momento en que alguien le está contando algo y él baja la vista a la pantalla y la persona que habla hace esa pausa casi imperceptible de quien acaba de perder a su interlocutor pero sigue hablando porque qué otra cosa haces. Me da una vergüenza ajena que no sé dónde meter.

Se lo he dicho varias veces y siempre llegamos al mismo sitio que es él diciéndome que yo también miro el móvil. Y tiene razón en que yo también lo miro a veces pero hay una diferencia entre mirar el móvil en un momento muerto y sacarlo en mitad de la conversación de alguien como si lo que está diciendo no fuera suficientemente interesante como para aguantar sin pantalla.
Esa diferencia se la he intentado explicar y no hay manera de que la vea porque en cuanto digo algo sobre el móvil él va directo a «tú también lo haces» y eso cierra la conversación antes de que empiece porque técnicamente tiene razón aunque no tenga razón en lo que importa.
No sé si hay manera de salir de este bucle o si voy a pasar el resto de mi vida mirando cómo mira el móvil mientras alguien nos cuenta algo.