Pongo en situación, nunca he querido mi cuerpo, hasta hace poco no me miraba al espejo, he odiado cada centímetro de él. Vamos que tenía/tengo una autoestima de mierda, pero lo estoy trabajando.
Sábado en Madrid, fiesta del orgullo, tras pasar un día genial, conocer a gente espectacular y poder disfrutar de un buen día con los amigxs, la noche la termine llorando en mi cama solo con ganas de no existir.
Tras pasar la tarde viendo las carrozas, bebiendo, bailando y riendo, nos dispusimos a ir a alguno de los conciertos. En este camino, parte del grupo se metió en una discoteca, media hora más tarde el resto decidimos que con la cantidad de gente que había en la calle no íbamos a poder entrar, por lo que nos fuimos con ellos.
Íbamos a la discoteca La Cartuja, imaginaros esa calle como estaba petada de gente. En la cola de esta discoteca, un relaciones públicas nos quería cobrar el doble de lo que había pagado el resto del grupo hacía media hora. Decidimos preguntar en la puerta a ver si había suerte. Bueno la cuestión es que nos parecía excesivo el precio y nos apartamos a un lado, entre la calle y la acera (una vía pública).

Uno de los trabajadores de esta discoteca de bastantes malas maneras, nos dijo que nos quitáramos de la acera ya que estábamos interrumpiendo su cola. Me di la vuelta y le dije que podía pedirlo de mejor formar ya que estamos en la calle y no en su discoteca. Me dice chillando que mi cuerpo es muy grande y le estoy interrumpiendo, mi respuesta fui decirle que si él se había mirado al espejo antes de meterse con el físico de otra persona.
Que me digan gorda, creo que es algo que he aceptado y ya no me duele, lo que me hizo sentirme como una mierda y con ganas de desaparecer fue verme en una calle petada de gente, con colas tanto en una acera como en otra para entrar en las discotecas y mirar a mi alrededor y sentir que todo el mundo me miraba a mí y a mi cuerpo, vi como mi pareja iba detrás de este señor y pedí que parase, ya que no quería que esto terminase en una pelea, además de quedar claro que yo podía defenderme sola. Llegaron dos puertas y otros relaciones para intentar calmar todo, éramos un grupo de unas 7 personas y estaban intentando defenderme cuando preguntaban qué pasaba. Yo agradezco de verdad que estuvieran indignados con lo que me acababan de decir, pero no entendían que yo lo único que quería era salir de la mirada de todos. Nadie me escuchaba.
Mi pareja después me decía que como no iba a hacer nada, que me adora y verme así le ha hecho mucho daño. Mi respuesta ha sido, no has escuchado que yo necesitaba otra cosa, no puedes entenderlo porque esto no lo has vivido nunca, lo dices desde tu posición de privilegio que ahora mismo tu cuerpo te da y el no respetar que yo solo quisiera salir de allí me ha generado mucha ansiedad, me sentía demasiado observada y juzgada.
30 minutos en transporte para poder llegar a casa, 30 minutos sin ser capaz de contener las lágrimas en público. Me metí en mi cama y llore, esto me alivio, pero me ha cerrado por completo el estómago, solo le doy vueltas a lo mismo, automáticamente cuando me he levantado me he pesado. Si de normal siempre he pensado que mi peso condiciona todas mis relaciones sociales, ahora ya los pensamientos que rondaban con respecto a esto se han vuelto a disparar, hoy no seré capaz de salir de casa sintiéndome una diosa por ser tal como soy.
Decir que si soy gorda pero estoy sana, como bien, hago deporte e intento cuidar mi cuerpo, por suerte o no es el que me ha tocado.