Hola! A ver, son tantas cosas que no sé por dónde empezar. He sido paciente de psicólogas durante prácticamente toda mi vida, os entiendo y entiendo la angustia que debe sentir tu hermana. Pero no hay que olvidar que un psicólogo no deja de ser un profesional para el que los pacientes, son trabajo. Con algunos empatizará más que con otros, pero no deja de ser trabajo. No puedes obligar a nadie a trabajar contigo, por mucho que sea el ámbito sanitario. Si fuese en la pública (entiendo que no, porque en la pública no te dan tanta atención ni te ofrecen 4h semanales de terapia), a lo mejor podrías reclamar, pero siendo la privada no. Por otro lado, si tu hermana quiere podéis hablar con el psicólogo para que entienda las razones de ese «abandono», pero no intentaría convencerle de seguir atendiéndola porque, después de lo que le dijo, no creo que ella se sienta muy cómoda volviendo a tener sesiones con él.
Por otro lado, dices que ni tú estás yendo a las sesiones familiares, ni tu madre está yendo mucho. Al final, también entiendo al psicólogo cuando dice que es demasiado trabajo. Las sesiones familiares implican el compromiso familiar y si las está haciendo solo con tu hermana, pues tampoco tiene mucho sentido y, además, su trabajo se complica. Ojo, que no os estoy culpando, cada una tiene sus cosas y entiendo que no podáis, pero al menos podríais intentar poner un poco de vuestra parte. No creo que no tengáis ninguna hora a la semana para invertir en tu hermana, intentad cuadrar las horas que le podáis dedicar con su terapia. En este tipo de tratamientos, ya sea por TCA, por adicciones o por cualquier tema que requiera terapia familiar, es muy importante para la terapia y para la paciente que la familia se involucre de verdad. No vale con decir que estáis para lo que necesite, hay que estar dispuestas a estar de verdad. Me choca, además, que no tengas tiempo para acompañarla en las sesiones pero sí para escucharlas desde la distancia. Si estás estudiando, no escuchas la conversación, así que igual sería más útil que te involucrases en la sesión en vez de estar escuchando desde tu cuarto. Es una putada y puede ser un rollo, pero creo que el principal obstáculo que puede haber llevado al psicólogo familiar a abandonar, es justamente la poca implicación familiar. A parte, está muy feo eso de escuchar conversaciones ajenas y más aún si son entre psicólogo y paciente. Si escribieses un diario en el que soltases todo lo que te preocupa, te incomoda, te da miedo, etc., ¿Te gustaría que tu familia lo leyera? Pues esto es lo mismo o incluso más grave, eso no se hace.
Y ya por último, puede que tu hermana no se lleve bien con el psicólogo individual, pero tampoco tiréis por tierra su trabajo. Ni tú ni ella sois psicólogas, así que creo que no sois quienes para decidir si es necesario hablar sobre la necesidad de maquillarse o usar pendientes. Los TCA están siempre relacionados con una falta brutal de autoestima. Igual que dejar de comer o vomitar lo que comes para estar delgada está mal, no ser capaz de salir a la calle sin maquillar o sin ir súper arreglada, por ejemplo, tampoco está bien ni es sano. Para vosotras no tendrá sentido, pero si él le da importancia, por algo será, que para eso el que sabe de psicología. Para que una terapia funcione, la persona tiene que estar totalmente abierta a trabajar en ello, por eso es tan importante entenderte con tu psicólogo, porque si no te cierras o te pones a la defensiva y no sirve de nada. Si no se siente cómoda, que cambie de psicólogo, pero para encontrar a alguno con el que se entienda, tiene que aceptar que a veces se hablará de cosas que a ella no le parecerán importantes pero que sí lo son en el fondo, tiene que confiar en los profesionales que la atiendan, porque ellos son los que saben de estos temas.
Un abrazo y mucho ánimo para la familia!