Hola!
Supongo que hoy es uno de esos días de bajón en los que ya no puedes guardar más y necesitas expulsar para volver a almacenar… y por eso acudo a vosotr@s.
Por el título del post os podéis hacer una idea de lo que voy a contaros, así que allá va mi rollo :P Perdonad si me voy por los cerros de Úbeda en algún momento.
De mi pandilla de amigos soy la gorda, cosa que realmente me da igual a la hora del día a día y sé muy bien que cada uno es como es, a quien no le guste que no mire y demás frases que decimos y nos suelen decir cuando decimos «estoy gord..» y no nos dejan acabar la frase por si acaso vamos a blasfemar. A ver, mi físico es evidente: soy gorda, peso mucho más de lo que debería, tengo más curvas que un circuito de motos.
Mi problema no es ser la gorda del grupo, mi problema es sentirme de menos en el grupo y que entre el físico en ese círculo vicioso. De una depresión de hace años me ha quedado un sentimiento de culpa «crónico» y que me hace sentir que cuando abro la boca (para lo que sea) no me sé explicar y parezco gilipollas. Me siento la tonta del grupo porque creo que diga lo que diga va a estar mal, que haga lo que haga no es lo correcto y, lo peor de todo, es que es algo que, por lo que me dice la pandilla son visiones mías. Me siento la tonta porque siento que nadie me entiende a pesar de tener amigos que están en las duras y en las maduras, pero que realmente no hacen un esfuerzo por entenderme o por ayudarme a deshacerme de estas visiones malas que tengo de mí misma con algo más que una frase alentadora. Lo hemos hablado varias veces, encuentro sentido a lo que dicen en el momento, pero cuando estoy sola y pienso en la conversación (quizá fallo mío) empiezo a ver esos puntos de incomprensión que no me han ayudado a curar y ya no lo comento porque siento que soy una pesada.
No sé si ha tenido algún sentido lo que he escrito, pero en esta página me he identificado con un millón de historias y he pensado que, tal vez, alguien haya pasado por lo mismo y me pueda llegar a entender.