Buenos días.
En este foro aparecen muchos temas sobre el ahorro. Y el último me ha dado que pensar, así que lo voy a plantear aquí:
¿Se puede disfrutar de la vida a la vez que se ahorra? ¿O al obsesionarnos con ahorrar lo máximo posible a veces nos olvidamos de vivir?
No hablo de tener un colchón, que me parece imprescindible por si pasa algo. O de ahorrar para comprar algo, que es totalmente lógico. Hablo de esa gente que no ahorra para nada o ya tiene un buen colchón y sigue ahorrando más y más y deja pasar experiencias que ya nunca volverán.
¿Cuál es vuestro caso? ¿Vivís para ahorrar? ¿Disfrutáis sin pensar en nada más? ¿Intentáis llevar un equilibrio?