No sabía dónde encajar éste escrito, pero lo he puesto en Love porque era donde me parecía que quedaba mejor.
Ésto ocurrió hace ya tantos años que no recuerdo la fecha. Probablemente él no lea ésto y si lo hace, no sé si sabrá que me refiero a él, pero bueno… Al grano.
Iba al instituto. Éramos un par de chiquillos, yo era la gorda fracasada para prácticamente todo el puñetero instituto y él no era popular que digamos. Pero era majo, buen chico y me caía bien.
Un día haciendo un circuito de gimnasia no me preguntéis que c*j* nes hice que solo recuerdo como un remolino de imágenes y la siguiente escena era mi persona tirada en el suelo gritando de dolor. Me había partido cuatro huesos de la pierna y se habían salido de su sitio, provocando que tuviera la pierna en su posición normal pero el pie totalmente girado hacia la derecha. Dolía mucho. Por supuesto, como buena fracasada y hazmerreír del instituto que era, la ambulancia me saco del pabellón de gimnasia justo cuando sonó la campana del cambio de clase. Todo el puñetero instituto contempló como se llevaban a la gorda fracasada en camilla. Es curioso como me pudo más la vergüenza que el dolor, que intentaba taparme con la sábana para que no me vieran pero los chicos de la ambulancia no me dejaban porque decían que iba a traumatizar a todo el mundo porque iban a pensarse que estaba muerta.

Tuvieron que operarme esa misma noche. Cuando volví a la habitación, aún bajo los efectos del resto de anestesia que quedaba en mi organismo, mi compañera de habitación me dijo que un chico muy guapo había ido todo preocupado preguntando por mi. Que insistía en sí me dolía mucho y estaba bien (ese día había huelga de estudiantes y él no había ido a clases, por eso no había visto mi caída en vivo). En aquellos entonces estaba enamorada de otro chico, y por la descripción pensé que era él, pero no. Era el chico que siempre me hablaba con educación y respeto, un chico que, ahora lo pienso, tan joven se las apañó para averiguar dónde estaba e ir a verme, preocupado. Si ha seguido por el mismo camino, sin duda será un gran hombre y estupenda pareja.
A los días de darme el alta del hospital recibí un mensaje de texto, diciéndome quien era y lo mucho que le gustaba. Me sentí muy halagada, pero por desgracia en el corazón no se manda, y le dije que me caía genial pero que solo podíamos ser amigos.
No sé cómo se filtró esa información, ya que estuve meses sin poder ir a clase, pero lo machacaron tanto que tuvo que cambiarse de instituto. Muy triste que tuviera que llegar a eso solo porque le gustó la fracasada. Cuando por fin volví al instituto me enteré de eso y me quedé devastada… ojalá hubiera podido darle las gracias por haber ido a verme al hospital (aunque no nos hubiéramos visto porque me estaban operando). También me hubiera encantado preguntarle qué vio en mi. Pero sobre todo, me hubiera encargado de que no lo molestaran por el simple hecho de que le gustase yo.
Ojalá pudiera darle las gracias en persona, incluso un abrazo, porque a día de hoy me sigue enterneciendo que le diera igual lo que la gente pensara de mi, que probablemente se topara en el hospital con mis padres y solo le preocupara si estaba bien.
Por si lees esto. Gracias, de verdad. Fuiste muy valiente y deseo con toda la fuerza de mi corazón que estés bien y feliz. Ojalá hubiera podido corresponderte, pero estoy segura de que otra chica más lista que yo habrá visto que vales infinito. Un abrazo.