¡Hola!
Hace unos meses que os leo pero no me lanzaba a escribir, hoy me he animado a hacerlo, a ver si me podéis aconsejar. Os pongo en contexto:
Tengo una amiga desde hace años, por motivos laborales estuvimos un tiempo distanciadas pero la vida nos volvió a unir. Nuestras parejas se conocieron y la verdad que congeniamos muy bien. Cada 2×3 estaban en casa de mi pareja, comiendo, cenando, en fiestas familiares…la verdad, lo pasábamos bien no puedo decir lo contrario. Al cabo de unos años empezaron a dejarnos colgados con la mesa puesta, no llamaban, no enviaban WhatsApp…según él ‘si no vamos ya se entiende que no vamos’, no fue una vez ni dos. Una amiga me dijo que a ella se lo hacían una vez, más no, que debía empezar a poner límites, porque además ellos sólo nos invitaron a su casa una vez, ya se les veía el plumero.
Decir que soy una persona que padece de ansiedad y, junto a ella, mucha inseguridad. Lo trabajé con mi psicóloga y me dijo lo mismo que mi amiga, debía aprender a poner límites y no sentirme mal por ello.
La última vez que nos dejaron colgados, lloré a mares, de rabia, de impotencia, aunque en el fondo era de esperar. Al día siguiente me llamaron y me dijeron que pusiera en marcha la cena que estaban llegando a casa, me quedé boquiabierta. Apliqué el consejo de ellas y les dije que NO, que habíamos quedado y estábamos casi saliendo por la puerta (100% verdad), que nuestra cena era ayer y ella me dijo que a si a él no le apetecía subir, pues no subían. Él horas antes me dijo que ella se puso a echar la siesta, a las 21h no se había despertado y no lo iba a hacer. Siempre ponían excusas completamente contrarias.
Bueno…al lío que me desvío del tema! Se enfadaron y me insistieron que llamase a esas personas y les dijera que no vinieran a casa, que ya teníamos invitados, les dije que NO que además íbamos nosotros y no les iba a dejar con el plato en la mesa. Al día siguiente amanecimos bloqueados por él y ella me decía algo de ciento al viento, hasta que se la tragó la tierra. Ha estado más de un año desaparecida, en este tiempo han pasado cosas buenas en la familia, entre ellas la compra de nuestra casa, ella miraba todas las historias pero siempre callada. Hace un tiempo volvió a las andadas, para de decirme que les invitemos a casa, que quieren verla y nosotros no queremos, hemos dejado claro que NO, sinceramente damos por rota la amistad, no los queremos en casa, pero ni por activa ni por pasiva lo entiende. Vuelve a desaparecer, al tiempo aparece con la misma historia de ver la casa…ya no sabemos que hacer.
Necesito ayuda, ya sólo me queda ser borde y decírselo de mala manera y no me gusta. Queda claro que somos su parque de atracciones, que cuando se aburren van y sino…pasan.
¿Qué haríais en nuestra situación?
¡Gracias!
