Os escribo desde la pena/frustración/desconsuelo o todo junto.
Os cuento esto porque no tengo herramientas para gestionarlo y no puedo estar así. A ver si alguien da en la tecla para ayudarme a remontar.
Resulta que desde hace medio año tengo “algo” con una persona que vive en un pueblo a 10 horas de distancia (ni siquiera en este país). Todo empezó un día que nos volvimos a ver después de muchos años, después empezamos a hablar por WhatsApp y hemos hablado todos los días hasta hoy(sin agobios). La conexión que tenemos es muy bonita y hemos llegado a enamorarnos.
Él ha venido 3 veces (yo no puedo ir, creedme que no puedo), y hemos pasado esos días juntos cual pareja y nos sirven para reforzar un poco el vínculo que ya tenemos.
El caso es que cada vez que se va (hoy es uno de esos días), estoy devastada. Sólo me apetece meterme en la cama a llorar. Tengo un sentimiento de pérdida terrible y por supuesto me crea angustia volver a los mensajes de WhatsApp, que muchos se pueden interpretar mal, porque evidentemente no te ves y no hay un contexto que ayude a entender. Y paso días sobrepensando e inventándome historias que tal vez no existan.
Estos días que estoy así incluso pienso en dejarlo porque no sé si me compensa, pero tampoco soy capaz porque es una ilusión que me alegra los días.
Él dice que volverá a España, que me quiere y siente algo muy fuerte que no había sentido por nadie. Pero es un billete de vuelta del que no sabe la fecha.
Así que escribo desde el agobio de no saber gestionar esto, a ver si me ilumináis.
Por favor, no caigáis en el “muerto el perro se acabó la rabia”, porque es algo complejo y difícil de resolver.
Os leo.
