Buenos días y feliz 2024, querido foro.
Vengo aquí, a desahogarme y también en busca de algo de perspectiva, porque creo que yo no veo las cosas como realmente son. A Ello:
Llevo casada con mi marido 15 años, tenemos 2 hijos y todo parece estar bien (con épocas mejores y peores, pero siempre dentro de lo que a mi me parece normal, que no vivimos en el mundo de la gominola), el problema es su familia. Desde el principio de nuestra relación pusieron muchas trabas, mi suegra no hacía más que llamar a mi marido por teléfono inventándose «cosas urgentes» para que su hijo fuera a su casa y luego eran cosas como que no encontraba el mando de la tele o tonterías parecidas. Mi marido se fue armando de valor y puso límites a su familia y especialmente a su madre, así que todo bien. Tenemos una relación cordial, él va a verles cuando quiere y nos juntamos en fechas señaladas. Nos juntamos solamente con mis suegros y mi cuñado.
Ahora viene la historia. En marzo se va a casar la hija de una prima de mi marido, con quien no tenemos relación. No es que hayan discutido y se haya roto la relación, es que no se hablan sin más. La última vez que yo vi a la chica que se casa fue hace 9 años y a su madre (la prima de mi marido) hace 7, cuando nació mi hijo pequeño.

Total, que yo le he dicho a mi marido que me parece normal que él tenga que ir a la boda por compromiso, pero que los niños y yo no acudimos. Lo primero por el dineral que nos va a suponer ya no solamente el regalo que hay que darle, sino la ropa y zapatos que todos nos tendríamos que comprar. No nos sobra el dinero y para la boda de la hija de una prima con quien no te llevas, me parece que endeudarnos está totalmente injustificado. Mi marido dice que tenemos que ir porque sino, su madre se va a enfadar (la novia es la hija de una sobrina de mi suegra) que si yo no quiero ir, vale, pero él y los niños tienen que ir y a mi es que estas cosas me hacen cortocircuitar el cerebro, de verdad.
Puedo entender que alguien se pueda enfadar si no acudimos ninguno, pero mi marido si que va a ir.
También entiendo que hay compromisos sociales a los que hay que acudir aunque a una no le apetezca, pero es que ni es familia cercana, ni tenemos relación y a parte está el tema del dinero que os he mencionado.
Pues nada, que es que mi suegra se va a enfadar y claro, mi marido no quiere que su madre se cabree, pero es que yo no entiendo porqué tiene que cabrearse, la verdad.
A parte yo estoy en un momento en el que psicológicamente no estoy bien, llevo unos meses acudiendo a terapia y necesito un poco de «paz mental» y no estar sufriendo por aparentar normalidad en un acontecimiento social que me va a hacer sentir totalmente fuera de lugar y sólo de pensarlo se me pone la piel de gallina. Pero apelar a mi salud mental tampoco es suficiente, parece que cuenta más el enfado que se va a coger mi suegra.
En fin, hasta aquí mi drama. Gracias por leerme, un besito.