Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Hola amigas. Hoy vengo a contaros la frustración que tengo últimamente en mi relación. Mi marido y yo llevamos juntos más de nueve años, cuatro de novios y el resto casados. La verdad es que nos entendemos fenomenal y siempre ha sido así. En todos los aspectos.
Se puede decir que somos mejores amigos, la convivencia nos va estupendamente, salimos de escapada, cada uno tiene sus círculos y además tenemos círculos compartidos, nuestro espacio por separado y nuestro espacio en común, nos respetamos, nos queremos, nos apoyamos en todo. Somos un buen equipo.
Y en el ámbito sexual más de lo mismo, siempre hemos funcionado genial, siempre han saltado chispas…hasta hace unos meses. Os cuento.
Hemos tenido un bebé, hace algo menos de dos años. Durante el embarazo ya nos costaba mantener relaciones sexuales, entre mi incomodidad, la falta de horas de sueño, su incomodidad por no hacerme daño, todas las cosas que había que preparar…en fin, que se nos hizo bola el asunto. Luego vino el posparto y al principio yo no estaba para muchas juergas ni follodramas, pero ahora sí que lo estoy. Solo que él no.
Llevo unos meses que no paro de ir detrás de mi marido, cada segundo que nos deja libre nuestro bebé yo intento arrimar, pero no hay manera. Es como si de repente él se hubiera convertido en una ameba sexual, como si se hubiera quedado con la inercia de tantos meses sin apenas relaciones y ya parece que nunca le apetece. Lo he hablado con él un montón de veces y nada.
El caso es que yo estoy desesperada, porque a mí sí me apetece. Estoy, como se diría vulgarmente, más salida que el pico de una plancha y veo que ya no puedo más. Llevo más de 10 meses sin echar un mísero polvo y en el año anterior los puedo contar con los dedos de una mano. Ya me estoy planteando buscarme un amante o hacerme una aplicación de ligue o algo similar, porque no puedo más. Quiero seguir con él, porque la relación funciona en todos los aspectos menos en este y, como os cuento, me da rabia porque antes sí lo hacía.
Me siento mal por plantearme el buscar un amante, pero por otro lado pienso que quizá sea la única manera en la que yo pueda seguir sosteniendo esta relación, porque ya os digo que así no aguanto más. También me planteo decírselo a él abiertamente, está tan apático que pienso que hasta puede decir que sí, porque prefiere seguir conmigo pero que yo desfogue. No sé qué hacer.
