Hace unos día tuvimos la cena de empresa y me presentaron a un chico nuevo que llevaba solo una semana, ha entrado en otro departamento diferente al que yo pertenezco y la verdad que no me había cruzado con él y si lo había hecho no había reparado en él.
Al chico se ve que le gusté ya que se pasó casi toda la noche hablando conmigo, la verdad es que me pasé de copas y como a mí el chico también me gustó, me salté mi propia regla de no liarme con nadie del trabajo.
Estuvimos en mi casa y ya os imagináis lo que pasó, él se fue al día siguiente después de desayunar. La verdad que no por dejar de tener el efecto de las copas bajó su encanto. Me siguió gustando al día siguiente, aunque no me atreví a proponerle vernos otro día ni nada de eso, él tampoco dijo nada.
Ayer, tampoco me lo crucé en ningún momento del día, pero una compañera que está en su departamento con la que tengo amistad, vino a la hora del almuerzo a verme y a reírse de mí.

Resulta que el chico tiene 25 años, 11 menos que yo. Soy la asaltacunas de la empresa.
Yo pensé que tenía mi edad más o menos, la verdad es que parece mayor… ahora me da hasta vergüenza encontrármelo, hoy tengo turno de tarde y no sé que hacer si me lo encuentro.
Por momentos pienso en llamar diciendo que tengo gripe o algo así, pero es una estupidez ya que tarde o temprano voy a cruzármelo.