Soy una chica bastante sensible y me cuesta mucho enfrentarme a la gente pero este año me he prometido empezar a imponerme más. Trabajo en una oficina donde cada Navidad pasa lo mismo soy la última en elegir vacaciones porque todos son padres.
entiendo que tener hijos complica la logística pero también tengo familia, pareja, amigos, vida.
Este año he decidido cambiar las cosas y dije con tiempo que quería cogerme diez días en Navidad para irme con mi familia. Y desde ese momento noto el mal rollo. Dos compañeros concretos que querían esos mismos días han cambiado totalmente el trato.
No sé si estoy exagerando pero me hace sentir culpable por algo que no debería. Siempre he cedido para no molestar para que estén contentos los demás. Pero esta vez no quiero volver a pasar las fiestas sola en la oficina mientras todos disfrutan.
A veces parece que si no tienes hijos tu tiempo libre vale menos que tus motivos no son tan importantes.Y la verdad estoy un poco harta.
