¡Hola! Tengo tal lio en la cabeza que no se como explicarlo.
Siempre he sido una persona muy introvertida, muy muy muy tímida de primeras (cuando cojo confianza ya es otra cosa) y con muy pocos amigos.
Esos pocos amigos han ido variando con el paso de los años, supongo que esa es la clave de la vida que la gente entra y sale, nunca se queda. Siempre he pensado que mejor pocos amigos pero buenos, que muchos que en verdad no lo son, pero duele cuando ves que siempre te «cambian» por otras personas o que tu mejor amiga te acaba «dejando» en el peor momento de tu vida. Siempre he pensado que tengo un repelente que ahuyenta a la gente, que al final a todos termino alejando.
Mi vida amorosa es nula desde hace muchos años. Con cachondeo siempre digo que voy a ser la loca de los gatos, que cuando muera me encontraran los vecinos devorada por mis gatetes.
Soy bastante «seca», no me gustan los abrazos, ni que me invadan mi espacio personal. Me pone muy nerviosa, ni siquiera a mi familia les doy tales muestras de afecto. Y hace unos meses pensé que esto seria diferente, conocí a un chico después de muuuuuuchos años de sequía, un tonteo durante unas semanas, dos besos y cuatro abrazos. Me sentía cómoda con él, no me ponía a la defensiva si me tocaba pero de repente desapareció, dejo de contestarme a los WhatsApp, poco después me entere que tenia novia.
Y aquí comienza me quebradero de cabeza. Siendo racional se que no paso nada, que es una tontería, que ya han pasado varias semanas para que siga pensando en él y que si estaba jugando a dos bandas mejor que me haya librado cuanto antes, pero mi lado «no racional» gana la partida, pienso que por qué con él me sentía bien si apenas nos conocíamos, por qué estaba cómoda, por qué «el» y no otro. ¿Se puede echar de menos algo que no ha pasado?