Nunca pensé que me vería aquí siendo una protagonista en este foro…
Sufrí un abuso por parte de un amigo que consideraba como un hermano hace 15 años. Tras aquello, pasé por diversas terapias de todo tipo, desde cognitivas conductuales hasta de reprocesamiento y desensibilización. Ninguna me ayudó a superarlo sino a anestesiar ese dolor y convivir con él, a veces más presente y a veces más liviano.
Decidí terminar con toda terapia pues lo pasaba realmente mal, hasta el punto de sufrir dolores de cabeza, temblores, vómitos y ansiedad en consulta, algo que precisamente debía de ser para evitarlo y no para acentuarlo.

He vivido con este lastre desde entonces, silenciado y condenado a la inexistencia hasta que recientemente han venido a mi mente flashes de aquello que ocurrió. Desde entonces me he convertido en un ser irascible e insoportablemente lleno de demonios susceptible a cualquier minucia con la que apenas puedo llorar para así al menos gozar con el placer que da el desahogo de las lágrimas.
¿Como se puede vivir con semejante tormento después de tanto tiempo de furia dormida? Siento que no olvidé sino que aprendí a vivir así. ¿Como se consigue la paz después de ser degradada como mujer?