Bueno, queridas amigas… Voy a contar mi historia porque a falta de un buen meneo, necesito sacar a la luz esto que me tiene en llamas de día y de noche…
Conocí al Sr Grey cuando, a simple vista, era un chico muy majo, con un trabajo muy respetable y una imagen muy profesional y culta.
Este chico tan majo, un buen día, en el lugar menos esperado y en el momento más desconcertante, me deja caer la bomba de que tiene un lado oscuro.
Una, que es curiosona por naturaleza, enseguida quiere saber más. Ahí se inicia un periodo breve pero muy intenso, donde él está encantado de contarlo todo y yo más todavía de empaparme (a veces, muy literalmente) de su excitante conocimiento en la materia.
Al final, caigo en la red (mejor dicho, me tiro de cabeza sin mirar si hay red, si hay agua o no hay nada de nada y voy a dejarme los dientes clavaos en el suelo). No nos podíamos ver, pero oh, bendito WhatsApp, oh bendita imaginación… Durante tres días, una servidora se pone a su plena disposición para masturbarme de las mil y un formas que él desee… Ojo, amigas, que yo tenía mis límites y mi palabrita de seguridad, no vayamos ahora a creer que…

Pero pasan esos días y el muchacho sufre un gatillazo mental. No se encuentra en su salsa y decide que mejor no seguir. Y ahí me quedo yo, que me estaba preparando para otra noche de infarto, descompuesta, sin gustazo y sin Sr Grey.
Luego vinieron unos días fríos, sin conversación, hasta que mi mente y mi chichi no pueden más y le hablo.
Oye, mira, ricura de hombre, que mi cuerpo pide salsa y esto no puede quedar así, sabes? Si no vas a darme lo mío y lo de mi prima, que si eso me presentes a algún amigo tuyo del mundillo… Ea.
Sr Grey, de nuevo encantado de marcarse el tanto de tenerme en sus redes. Allá que va él a presentarme candidaturas… Y oh! Sorpresa! Amigo, pues no, pero amiga…
Y una, que primero resulta ser bisexual y segundo, quiere probarlo todo en esta vida mientras sea sano y legal, pues se ve con la mente suplicando un sí y el chichi haciendo la ola.
Sabemos algo de la amiga? Pues no, pero ha servido de excusa para retomar el contacto con el Sr Grey.
Y en esa toma de contacto, me muestra otros lados desconocidos… Lados por los que siento una gran admiración… Y unos terceros lados por los que le estrangularía.
Mi querido Sr Grey resulta ser increíblemente culto, disciplinado al extremo, con intereses de lo más interesantes. También resulta ser un egocéntrico y un estúpido arrogante.
Y yo he resultado ser una muchacha que no lo querría como pareja ni en pintura, que lo querría como ejemplo a seguir sin pensarlo, pero sobre todo… Que si lo quiero como empotrador supremo? OUYEAH MAMA!!!