Como una regadera

Inicio Foros Sex & Love Love Como una regadera

  • Autor
    Entradas
  • Floreal
    Invitado


    Floreal on #61306

    Después de año y pico con mi pareja y de muchos cambios en mi vida, a nivel profesional sobre todo, empecé a distanciarme de él. Todo surgió por una fuerte discusión en la que me acusó de hacerle elegir entre una amistad y yo. Realmente nunca le pedí que escogiera, pero sí es verdad que me sentía despreciada muchas veces, ya que en más de una ocasión había desquedado conmigo o había cambiado de planes por esta persona. No habíamos evitado el tema, los dos éramos conscientes del problema pero esa discusión y esa acusación en concreto me rompieron todos los esquemas. Empecé a pensar que de verdad yo era sólo una amiga más para él y me acordé de otros desplantes que me había hecho, aunque menos significativos. Pasé unas semanas realmente mal, él se dio cuenta y me aseguró que cambiaría. No obstante en mi cabeza yo había tomado una decisión: yo también iba a ser más independiente, yo también iba a poner otras cosas por delante de él y no me amargaría más por ese tipo de eventos. Aceptaría las cosas tal cual vinieran, hasta que me cansara de aguantar. Desde ese momento es cierto que él cambió pero, por supuesto, yo también. En un principio el cambio fue positivo pero en apenas unos meses me he dado cuenta de que mis sentimientos hacia él se han congelado. No me enfado si me deja plantada pero tampoco lo busco. Me siento agusto con otras personas, me apetece hacer planes sin él de vez en cuando, me siento libre e incluso me siento atraída por otros hombres. No es lo que se suele decir de «tengo pareja pero también tengo ojos», no. Es atracción pura y dura, de la que no había sentido desde que estaba con él. Me preocupa qué piensen de mí e incluso me arreglo más, es como si hubiera renvdado mi energía . En consecuencia, «necesito» menos de él. Ya no quiero verle a todas horas. Empecé a pensar que ya no estaba enamorada pero podía esperar para ver qué pasaba, al fin y al cabo, él se estaba esforzando por agradarme. Un día se dio cuenta de que yo no estaba como siempre pero mi cobardía o mis ganas de mantener la normalidad me hicieron fingir que todo iba bien. Lo cierto es que mis sentimientos iban y venían y ni yo me entendía bien. Empecé a pensar más y más que ya no estaba enamorada, que todo era pura rutina, pero no me atrevía a romper la relación. Me puede atraer otra persona pero a quien quiero es a mi novio, ¿no?. ¿Le quiero o sólo tengo miedo al cambio, a arrepentirme? ¿Estaré acomodada? Seguían pasando los días, cada vez más duros para los dos. Un día decidí quedar con unos de esos chicos que se habían vuelto tan atrayentes para mí. Mi idea era: tomamos algo, pasamos un buen rato, nos reímos y la atracción poco a poco se irá calmando con el tiempo, seremos buenos amigos. Derepente la situación se me fue de las manos, el chico me asaltó con un beso en el cuello y yo me quedé helada. Mi novio estaba presente en mi cabeza, con total claridad. Le paré y salí de allí, con un buen calentón encima. ¿Qué había pasado? ¿había sido una buscona? Fuera lo que fuese, tenía que pararme a pensar. Puedo ser muchas cosas pero no quiero ser una cobarde que engaña a su pareja antes de decirle lo que de verdad siente y afrontar la realidad, con todas las consecuencias. En los siguientes días pensé mucho, di muchas vueltas al tema, volví mentalmente a esa escena una y otra vez y llegué a una conclusión: si no hubiera estado con mi novio, me habría tirado a ese tío y tan pichi. Después de eso, ¿quién era yo para pedirle a nadie que se esforzara por mí? ¿no debería ser él quien me lo pidiera a mí? ¿de verdad será sano desear tanto a una persona, estando con otra? Con tal paja mental, la culpa no se hizo de esperar y le confesé a mi pareja que no me sentía bien con él, que hacía tiempo que mis sentimientos habían cambiado, que tenía ganas de quedar con otra gente… Que necesitaba cortar con la relación.
    Ahora siento que no he luchado lo suficiente, que he dejado ir a alguien que había empezado a esforzarse por mí, aunque tarde, pero ¿cuánta gente iba a hacer eso para estar conmigo? Por otra parte, si soy honesta y fiel a mis sentimientos, he hecho lo más correcto para los dos.
    ¿Alguna vez habéis estado en una situación similar? A pesar de haberme tomado mi tiempo para reflexionar, ahora, por una cosa o por otra, me siento mal conmigo misma y quisiera desaparecer, siento que no me merezco nada de nadie…


    🌸 Envía tus movidas a [email protected]
    👑 Los mejores chollos para ahorrar https://whatsapp.com/channel/0029VaCFabI1nozF5ZslTp3u


    Responder
    Dani
    Invitado


    Dani on #61332

    :/
    Realmente nunca he estado en tu situación pero las mujeres occidentales -o sea, nosotras- tendemos a cuidar más de los demás de que nosotras mismas, lo cual además de ser un tema educacional, hace que nos sintamos fatal cuando hacemos algo porque queremos, de forma independiente pero que hace que otra persona se sienta mal (aunque nosotras también nos sintamos mal). Vamos, que es normal que te sientas mal pero que no deberías (aunque sea difícil controlar qué sentimos y qué no).

    Has sido muy honesta y eso es algo de lo que estar orgullosa. Lo demás, lo cura el tiempo.

    Otra gente vendrá y se irá y la vida seguirá como ha hecho siempre.

    Mucho ánimo.

    Responder
    Martí Reb
    Miembro


    Martí Reb on #61620

    Yo creo que tod@s merecemos un esfuerzo. Es decir, que alguien se esfuerce por nosotr@s, porque tenemos un valor, somos personas. Con nuestros defectos, claro, pero con muchas virtudes también. Es relativamente fácil caer en este pesimismo ante situaciones amorosas (por ejemplo, a mí hace poco me rechazó una chica por la que todavía estoy colado, y mi pensamiento automático fue ‘pues claro tío, quién coño se va a fijar en ti?). A ti no te conozco, pero sé que fuiste lo suficientemente valiente como para no evitar el problema de sus amigos, y que has conseguido ser una chica más independiente. Nunca has querido engañar a tu pareja (parece algo obvio, pero pasa con demasiada frecuencia), te has comido la cabeza porque te preocupaba todo esto, y has hecho lo que creías más conveniente para ambos. Y aquí estas, te duele y te sientes mal, pero has tenido todo este valor. De verdad crees que no mereces un esfuerzo, o nada de nadie?
    A mí me pasó eso hace años, pero era algo ‘normal’ en mi forma de ser. Pasaba un pequeño bache en las relaciones, pero era a los pocos meses, así que no creo que tenga que ver con lo tuyo. La verdad es que es algo muy difícil de valorar sin haberlo vivido (como tantas cosas en la vida). Sé que no te puedo decir nada que solucione esta situación, nadie puede agitar una varita y hacer que todo vaya sobre ruedas, es algo que te toca pasar y seguramente te hará más fuerte. Si quieres mi opinión, creo que hiciste bien. Y, de hecho, creo que luchaste por él. Porque en ningún momento ibas a buscar otros chicos para finiquitar la relación. Cada vez que te has preocupado por esto, que has reflexionado sobre qué debías hacer, o que has hablado cualquier problema con él, has estado luchando.
    En fin, que de todo se sale. Nunca olvides lo que vales, que seguro que es mucho. Mucha suerte!

    Responder
WeLoversize no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta web por colaboradores y usuarios del foro.
Las imágenes utilizadas para ilustrar los temas del foro pertenecen a un banco de fotos de pago y en ningún caso corresponden a los protagonistas de las historias.

Viendo 3 entradas - de la 1 a la 3 (de un total de 3)
Respuesta a: Responder #61620 en Como una regadera
Tu información: