Hola a todas.
Voy al grano: en mi juventud, pese a tener hábitos malos, estaba bastante delgada.
Hace 5 años tuve a mi hijo, engordé, y aunque mis hábitos alimenticios son mejores, no encuentro tiempo para hacer ejercicio, no sólo no he perdido el peso que gané en el embarazo, sino que he cogido más.
Mi marido lleva un tiempo esquivo con el sexo. Yo sigo sintiendo deseo, me insinúo… Él siempre está cansado.
Hoy hemos tenido una discusión fuertecita. Bueno, realmente llevamos una temporada mala, pero hoy hemos tenido un clavo más. Íbamos en su coche, que es muy bajito, los asientos altos y como es viejo, no se pueden bajar más y me rozo con la cabeza en el techo y con las rodillas en el salpicadero. Es descapotable, de joven me lo dejó un par de veces para salir con amigas, ahora no es práctico como coche familiar, así que siempre vamos en el mío, pero el mío ahora está en el mecánico e íbamos en el suyo.
En mitad de la discusión, ha dado un pequeño frenazo y me he hecho daño en rodillas y frente, porque es que, repito, me doy. Le he dicho que qué incómodo es ir en ese coche, y me ha dicho: «cuando eras mas joven y estabas delgada bien que te gustaba salir a lucirlo descapotado».
Me he quedado fatal… ¡Me ha llamado gorda a la cara! O sea, yo sé que estoy más gorda, pero que me lo diga así… Que conste que yo no me rayo por estar más gorda, me quiero y me acepto, pero esa forma de decirlo es lo que me ha dolido. Sumado a todo el contexto de la pelea… Y encima ya dando vueltas a lo que ya llevo tiempo pensando: que no quiere sexo por eso.
En fin, que creo que vamos a acabar dovorciándonos igual, no puedo estar con una persona a la que no le pongo, y que encima, en lugar de hablar el tema bien y con asertividad, aprovecha una discusión para soltármelo de forma borde.
¿Estoy sacando un poco las cosas de quicio?
Gracias por leerme.
