Hace cuatro meses más o menos, escribí por aquí contando mi situación laboral actual con mi jefa. Si no habéis leído el anterior relato, el título es igual (por si queréis poneros en situación de como eran las cosas antes). Seguí el consejo y entonces me relajé un poco gracias a una chica que comentó en mi post que creo recordar que se llamaba María Tacones o algo así (gracias por tus palabras), entonces me llevó a darle tiempo a la situación, no fuese que también yo tenía algunas ideas equivocadas de mi jefa en cuestión… y para nada…
Si os preguntáis por qué aguanté tanto después de leer esto, lo primero es porque necesitaba trabajar y el dinero por poco que fuese (315€ cobraba al mes).
Resulta que la susodicha tenía la dinámica de humillarme delante de los clientes o incluso de compañeros si no hacía algo bien, nadie nace enseñado y ella cuando se piró de vacaciones y tras dejarle el marrón de tener que enseñar a la nueva a otra persona, esperaba que a su vuelta yo trabajara ya como si llevara 25 años en la empresa. Además, tenía favoritismos con respecto a algunos compañeros hasta el punto de que si mis compis hacían algo mal, no pasaba absolutamente nada, de hecho, hasta se ríe y todo. Es más, he conocido a ex trabajadores y no es la primera vez que tiene favoritismos con alguien. Se invitaban a cervezas, se iban a comer por ahí y demás delante de mí y ni tenían el detalle de decirme siquiera si me apetecía ir. Que conste que este tipo de cosas nunca debilitó mi relación con el resto de compañeros, con todos me he ido llevando súper bien hasta el último día, pero sí que es cierto que ese tipo de detalles que tenía la jefa con ellos llegaban a dolerme. Es más, justificaba el ser tan desvergonzada con «es que yo soy así».
Por otra parte, será la jefa pero no tenía ni idea de muchas cosas del sector que vendía y tiraba precisamente de los compañeros para sacarles a veces las castañas del fuego. Hablando con los compis también me soltaban consejos para NO HACERLA ENFADAR. Evidentemente, me hacía sentir una mierda, que no valía nada, recalcaba que era la nueva como haciéndome entender cuál era mi puesto, que encima era el último del eslabón.
Me salió otro trabajillo de unas semanas y como podía compaginarlo a la perfección pues lo acepté, ganaba algo más que en esta empresa. Pues a esta señora no le sentó ni chispa de bien cuando insisto, no tenía problema alguno en estar en los dos sitios y ni afectaba para nada a esta empresa. Del mismo modo que tenía que recalcar que por qué mi chaqueta olía a hoguera. Yo me quedé flipando, ya que en casa tenemos estufa de leña y a veces pongo la chaqueta al lado para salir a la calle calentita, pero de ahí a que apeste estamos hablando de palabras mayores para que encima me llame guarra y que le olía mucho el almacén, cogí la chaqueta en el descanso y la olisqueé con mi bote de colonia en mano porque encima me dio vergüenza y mi chaqueta no era ni de lejos, pero de ella si tenemos que aguantar que huela todo a tabaco. Eso sí, lo de la chaqueta se lo dije a su ojito derecho, a mí no llegó a decírmelo a la cara.
Me trataba como una vaga solo porque a veces hacía las cosas más lentas para hacerlas bien. Y si alguien de aquí trabaja en cadenas de retail, sabe que hay unos objetivos de venta que cumplir, pues bien, apenas me dejaba en caja para atender a clientes y luego venía a rendirme cuentas de por qué tenía porcentajes tan bajos y sin poder encima replicarle ya que si intentaba ponerme en mi sitio y no quería más humillaciones, me decía que era una contestona.
Nunca había llorado por un trabajo y había tenido ansiedad hasta que estuve en esta empresa. Pero lo más humillante que he vivido, ha sido que a la empresa no le pidiera ropa para mí, la ropa que ella ya no usaba por desgastada o lo que fuera, me la daba y cuando empezó el frío tuve que agradecerle encima que me regalara algo de ropa de invierno que había pedido para ella y que por pena me la daba.
Me decía que me inventaba las cosas cuando aprendía de ellos que decían exactamente lo mismo a la hora de referirse a los clientes. Y, por supuesto, comentarios ofensivos y sin venir a cuento, me he comido ya demasiados pero el que más fuerte me pareció fue el que me dijo que estaba despistada porque estaba pensado en COSAS QUE DEBERÍA DE PENSAR EN MI HABITACIÓN, ¿wtf?. Vamos, me quedé tibia, yo no he estado despistada en ningún momento pero creo que ese comentario estaba muy fuera de tono y vamos, que da igual, no hay por donde cogerlo por ningún lado.
Además, que se nota que es una persona que no quiere trabajar con más mujeres, solo con hombres, me parece respetable pero la vida no se va a mover a su son nunca y que va a tener que tratar con más mujeres a lo largo de su vida. Por una ex compañera de otro curro, clienta de esta empresa, me enteré que antes de mí había otra chica y que duró poco.
Existen comentarios de clientes y ex compañeros suyos y reseñas diciendo que no tiene formas de tratar a la gente y que desde que es jefa no hay nadie quién le tosa, así de literal.
Y en fin, podría seguir contando cosas pero si algo he aprendido de esto y espero que también a vosotros/as os ayude, es que por mucha falta que os haga el dinero, no estéis en un sitio donde os falten el respeto de esta manera, donde no se valore nada de lo que hacéis y que os traten como una basura. No es normal que en mi caso, no haya chocado con nadie de la empresa y solo con ella independientemente de cual sea su rango.