Antes de empezar, debo decir que tengo dos carreras y siempre me he considerado una persona racional. En el instituto o en la universidad, mientras mis amigas leían los horóscopos, yo me reía; no podía creer que alguien se fiara de esas predicciones inventadas por un becario aburrido.
Al grano. Hace tres años conocí a un tipo; los dos teníamos 39 años. Él venía de una relación súper tóxica de cuatro años. Su exnovia era ocho años menor que él. Empezamos a salir y me advirtió: cuando su ex se enterara, podría montarnos un lío. Que era conflictiva. Una auténtica chunga. Aunque, si la ves, parece un angelito: rubita, delgada y con cara de niña… pero las apariencias engañan.
Por ejemplo, la habían despedido de un trabajo por literalmente coger de los pelos a una compañera en mitad del Zara donde trabajaban, delante de todos los clientes. Así era ella. Y, siendo más joven, con 22 años, tuvo un conflicto con otro novio y no se le ocurrió otra cosa que destrozarle la moto.
Un día mi novio me comentó que la tía de su ex tenía una consulta en casa: leía el tarot, las manos, hacía rituales, magia blanca, de todo. Vivía de eso y, al parecer, le iba muy bien. Yo le respondí en broma: “A ver si me hacen algo a mí, pero de magia negra”. Mi novio, en vez de tranquilizarme, dijo: “Pues no me extrañaría nada”.
Pasó un tiempo y empezaron a suceder cosas extrañas. Primero me cambiaron de puesto en el trabajo, a otro departamento, y aquello fue un infierno: me bloqueaba, no podía hacer bien las cosas… y al final seis meses mas tarde , me despidieron. Después, mi compañera de piso se fue a vivir con su pareja y llegó otra con la que tenía conflictos casi todos los días. Tuve un pequeño accidente con el coche, y hubo que reparar el motor y no sé qué otras historas, 2500 euros la broma, y mi gato se escapó. Nos dejamos de hablar con alguien de mi familia por la herencia de mi abuela (ella decía que la habíamos manipulado, porque esperaba que le dejara todo a ella, y sin embargo el reparto fue a partes iguales). El nuevo trabajo no me gustaba nada, iba a trabajar todos los dias con ansiedad…Y, como guinda final, mi novio dijo que se estaba desenamorando y terminamos. Todo esto ocurrió en un año, bueno, catorce meses para ser exactos.
No dejaba de darle vueltas. Estuve a punto de acudir a algún sitio para que me revisaran si tenía mal de ojo, e investigué en internet. Me pasaba horas viendo videos de YouTube sobre el tema, pero mis primas me advirtieron: ni se me ocurriera, que me iban a estafar, que era una panoli total.
A día de hoy, estoy casi segura de que me hicieron un ritual o algo parecido. Y repito que soy una persona sensata y seria.
