Para que entendáis la situación sería mejor explicar un poco el background.
Vivo en un bloque de pisos desde hace 4 años. Hay todo tipo de personas, familias, amigos que comparten piso, solteros, de todo… La verdad es que hay muy buen rollo entre todos nosotros, especialmente tras el COVID
Pues en marzo mi vecino de enfrente, que tiene más o menos mi edad, 42 años sufrió un accidente, se rompió la pierna, como es bastante participativo y coloborativo con los asuntos de la comunidad todos nos volcamos con él para hacerle recados, comprarle medicamentos en la farmacia, hacerle compañía… Cada día iba alguien. Su familia vive lejos, literal en la otra punta del país
Como es mi vecino de enfrente yo pasaba algunos ratos con él, tomar un café, cenar… Cuando ya estaba mejor incluso le acompañé a pasear alguna vez. Y error, no se puede ser amable con la mayoría de los hombres porque acaban pensando que quieres tener algo con él. Pues se acostumbró a que yo fuera cada dos o tres día a la semana y cuando no iba me escribía y preguntaba por qué no había ido. A ver, no en plan acosador pero ya me empecé a sentir incómoda. Un día me invitó a salir y le tuve que decir que no. Me respondió que en plan amigos pero ví que al final no se iba a contentar porque cada vez intentaba acercarse más a mí. Un roce, me cogía de los hombros, en fín todo superincomodo.
Menos mal que llegó el verano y me fui a ver a mis padres, no exagero que cada semana me escribía o me mandaba audios larguísimos, de hecho se fue a Praga, Viena y Budapest y me envio como 30 fotos. Yo respondía con monosilabos donde se veía claramente que yo no tenía ningun interés. Hubo un día en el que me di cuenta de que tenía que hacer algo, yo estudio francés en la Alianza Francesa, pues me dijo que el también quería ir, que cuando iba yo…Y lo vi capaz de apuntarse a mi grupo. Tomé la determinación de cortar todo contacto. Tuve una conversación con él, pero no escucha, que solo somos amigos, que él era asi siempre y que sentía molestarme, que lo estudiar francés, por ejemplo, le apetecía mucho. Ya ni le contesté. Paraba unas semanas y después empezaba otra vez con los mensajes chorras y los memes.
Tened en cuenta que es mi vecino de enfrente, y no es cuestión de montarle un pollo, y además lo que manda tampoco no tiene un contenido sexual, es blanco, pero me molesta. Le bloqueé en wasap creo que se dio cuenta.
Esto fue en para octubre. Y desde ese momento me tranquilicé, si nos encontrábamos en el descansillo hola, que tal y adiós. Pero ha ocurrido algo que me tiene inquieta, desde noviembre me lo encuentro en todas partes, en el Mercadona, en la biblioteca, en el parque si paseo a mi perrito. Entonces se acerca y me habla. Sí, somos vecinos, podría pasar, pero no pueden ser tantas casualidades. Cambié las rutinas, por ejemplo dejé de ir al Mercadona a primera hora los sábados y voy después de comer, y me lo vuelvo a encontrar y así con más ejemplos
Yo no sé si estoy paranoica, pero tantos encuentros casuales… He llegado a pensar que se queda escuchando detrás de la puerta a ver si salgo, pero ya me parece de psicópata total. Mi percepción es que me ha puesto algún tipo de localizador, pero no tengo pruebas de nada.
PD Trabaja desde casa, en algo de datos, no sé exactamente qué. Cada dos semanas tiene que ir a Madrid.
