Llevo años con mi pareja. Años. Y aún así no puedo evitarlo: cuando llega el momento de desnudarme, si hay luz, me bloqueo. Me cubro con las manos, me meto rápido en la cama, me giro. Hago lo que sea para evitar que me vea bien.
Y no, no es que no me desee. Me lo dice, me lo demuestra. Me toca con cariño, con deseo. Pero no puedo. Me siento vulnerable. Me imagino sus ojos viendo cada pliegue, cada parte que yo detesto de mí y me entra ansiedad. A veces hasta se me quitan las ganas.
Lo más jodido es que esto no tiene nada que ver con él. Es algo mío. Algo que he arrastrado desde siempre. Desde que me empecé a mirar al espejo con asco.
Sé que no soy la única pero eso no hace que me cueste menos. Me gustaría poder dejarme ver, literalmente, sin miedo. Me gustaría sentirme libre. Pero la cabeza va por otro lado.
¿A alguna os pasa? ¿Cómo lo habéis trabajado? ¿Se supera esto alguna vez?
