Me he mudado a seis horas de mi casa. No es la primera vez que vivo sola en otra ciudad pero sí la primera que me voy tan lejos. Siempre he estado tranquilísima, soy muy independiente y pensaba que estaba vez iba a ser igual, me encanta vivir en sitios nuevos pero nada que ver… ha sido poner un pie aquí y empezar a llorar. Sin parar.
Me he buscado el mismo trabajo que tenía en mi ciudad y me he ido a empezar de cero.
Llevo casi dos años soltera. Mi vida empezó a mejorar rápido y pude ir cumpliendo poco a poco todos los logros que quería pero nunca pude llegar a vivir tranquila. El acoso de mi ex ha sido continuo. Si no era él, era un familiar insultándome por la calle, difundiendo rumores sobre mí, grabándome en contra de mi voluntad, siguiéndome, etc. Pensé en irme a otra parte de la ciudad más lejos de dónde él vive pero no hay manera. También se me seguía cogiendo un pellizco en el corazón cada vez que iba a cualquier sitio dónde había ido con él y me había gritado allí, o me había dejado sola sin forma de volver a casa, donde me había insultado… y lo había hecho en todas partes. Y aún así lo peor es vivir con la ansiedad de que me lo voy a encontrar, a él o a alguien cercano, y me van a hacer algo.
No lo puedo denunciar porque voy a salir perdiendo. Por un lado, tiene muchos contactos ahí dentro. Ya se ha metido en problemas gordos previamente y ha conseguido que le den la vuelta a la situación. También me han dicho que sin pruebas no puedo hacer nada y las veces que sí he ido con alguna prueba me han dicho que seguramente será una tontería, que no le haga caso. Y denunciar todo el maltrato, miedo y las amenazas durante la relación años después es «molestar». Yo no sé si en la policía de mi ciudad son unos inútiles o qué pero siempre me han dado una charla de esas. También me daba miedo que si lo denunciaba, acabase haciéndome algo realmente grave por venganza. Lo conozco y las víctimas nunca están bien protegidas.
He ido a terapia y mi psicóloga me ha ayudado muchísimo, como a poder salir a la calle (al principio me daba miedo) pero aún así ella piensa que no puedo estar bien del todo mientras la cosa que hace daño sigue apareciendo en mi vida.
Así que me he ido, para empezar de cero y poder vivir en paz. Tenía una sensación de tranquilidad inmensa hasta que he llegado. Estoy tristísima. Es la primera vez que me cuesta despedirme de mis padres. Porque aunque me gusten este tipo de «aventuras», siento que esta vez no lo he hecho por decisión propia, si no que me he obligado a hacerlo por pura supervivencia.
Ha sido la única forma de poder escapar de esto. Hace años que no estamos juntos y parece que esta pesadilla nunca acaba… ¿la vida mejora en algún momento después del maltrato? ¿cuándo deja de doler?
