Hola, amigues. Vengo a desahogarme un poco, porque lo que me ha pasado hoy me ha tocado la moral.
Estoy en búsqueda de trabajo a media jornada porque soy estudiante, y muchas de las ofertas que he encontrado en donde vivo son para promotoras o azafatas de los típicos stands de centros comerciales. He colaborado en eventos y ferias teniendo que trabajar de cara al público así que ya estoy acostumbrada a ser simpática y a no tener vergüenza en hablarle a la gente para que se acerque a mi puesto, así que creo que no lo hago mal. La cosa es la siguiente: en varias ofertas que me he apuntado todas ponían lo típico de «buena presencia» y hasta ahí todo bien. Por ahora dos me han llamado, la primera me hizo la entrevista y una simulación de diez minutos y me dijo que todo bien, que ya verían si me llamaban.
La segunda… Fue otra historia totalmente distinta.
El señor ya según me ve hace la «broma» de «en la foto pareces otra persona». Le digo «otra persona?» Y me dice: «sí, menos rellenita».

Y vale, tengo sobrepeso. Soy gorda, no me es ningún insulto, tengo espejos en casa. Pero eso no me impide ni ser guapa, ni ir bien arreglada y elegante. Mi sobrepeso no me impide hacer ningún trabajo. Pero para ese señor parecía que lo más importante de la entrevista era fijarse únicamente en mi cuerpo, porque tras comentar el currículum después de su querida bromita, me insiste «Es que de cara pareces una muñeca pero el cuerpo no te acompaña. Si fueras un poco más flaca de seguro te daría el trabajo». Y yo y mi cara de culo por no creer que me estuviese diciendo esas cosas le digo «mi peso no me impide nada, peso 70 kgs no 300». Y el señor «ya ya pero tú sabes como son los trabajos de cara al público». Y bueno, el señor no necesitó nada más y me dijo que lo iba a pensar y que ya se pondría en contacto conmigo. Pero sinceramente después de una entrevista tan asquerosa, no sé si querría trabajar ahí porque si ya se empieza así, no me quiero imaginar una vez dentro.