En enero de este año llevaba 4 meses con mi novio, una relación estupenda la verdad, no había un solo fallo, y después de navidades (principio de año) me dice que no tenia claro si se veia largo plazo conmigo, que no sabia si teniamos futuro y cosas similares, que necesitaba tiempo para pensar.
Él en ese momento estaba pasando por un mal momento en todos los sentidos, su madre estaba delicada de salud, se está preparando unas oposiciones, sacándose un máster… Entonces yo entendí que no tenía la energía mental para centrarse en una relación.
Bastantes semanas después, a mediados de febrero, volvimos, me dijo (entre otras cosas) que se había dado cuenta de que estamos increíblemente bien juntos.
Estuvimos casi dos meses más juntos y, hace una semana, me dijo otra vez lo mismo que me había dicho en enero, pero esta vez la verdad es que fue mucho más hiriente. Me dijo cosas como que me veía como una amiga a la que quiere mucho (6 meses después de estar saliendo conmigo), que no estaba enamorado de mi, ni ilusionado con crear un futuro juntos, e incluso me llegó a decir que sabía que en algún momento iba a querer conocer a otras personas, y que no era justo para mí ponerme en esa situación, y que por eso prefería dejarlo ahora. Y todo esto me lo dijo de la noche a la mañana, no me lo esperaba en absoluto. La noche anterior habíamos estado cenando con unos amigos suyos, pasamos la noche juntos en su casa y la mañana siguiente me encuentro el percal.
A mi por supuesto me sentó fatal, le dije que como podía ser tan falso, que si había fingido todo este tiempo quererme y ser fiel, y él me contestó que me quiere pero que no está enamorado, y que por eso era fiel por obligación (en plan que no estaba con otras por no hacerme daño, no porque no quisiera). Le dije muchas cosas muy hirientes (rollo te odio, no quiero saber nada más de ti…) Y no pudimos seguir porque yo tenía que entrar a trabajar.

El sábado pasado quedamos para terminar la conversación, habíamos hablado un par de veces por WhatsApp, conversaciones superficiales tipo «que tal el dia», sobretodo de el hacia mi. El sábado como digo hablamos, ya la conversación fue más suave y el resumen de la conversación viene siendo que, si el no quiere estar conmigo, pues mira a joderse hablando claro, que no es cierto que no le quiera en mi vida y que, tal vez con el tiempo, podamos volver a ser amigos (lo éramos antes de empezar a salir). De momento acordamos ser cordiales entre nosotros porque compartimos grupo de amigos y no queremos crear malos rollos a base de ignorarnos o, aún peor, lanzar indirectas cuando quedamos todos.
Sé que lo ideal sería contacto 0, pero desde entonces nos hablamos por whatsapp para contarnos la vida, y hemos quedado una vez para ir a tomar un café y hablar. La verdad es que me siento bien, no bien en el sentido de «va a querer volver conmigo», eso ya sé que no, pero sí me sigo sintiendo cómoda con él aunque sepa que ya no es lo mismo.
Total, que tengo un pánico atroz a que un día llegue y nos presente a esa chica con la que sí quiera todo lo que no quiso conmigo. Porque me va a doler, y mucho, casi me atrevería a decir que me va a destrozar.
Él es una persona que, si bien sabe estar solo, no le gusta, así que imagino que tendré que enfrentarme a esta situación bastante antes de lo esperado (y eso implica bastante antes de estar preparada).
Aunque cortara el contacto con él (cosa que tampoco me apetece porque realmente es mi mejor amigo), puede que la traiga alguna noche con el grupo, y yo no sé como mierdas voy a gestionarlo cuando eso pase. Me da pánico el dia que me diga que tiene algo que decirme, y que ese algo sea «tengo novia». Mi ex es una persona que le cuesta mucho tener pareja seria, huye de las etiquetas, así que si llegara a presentar a alguien como su novia, ya me indicaría que van bastante en serio.
Alguna consejo??