¡Hola Loversizers!♥
(Aclaración: Os escribo esto como si estuviera sucediendo ahora, pero pasó antes de la cuarentena. Ahora solo hablamos por chat obviamente).
Me encanta el foro y siempre estoy leyendo los líos amorosos de las chicas. El caso es que ahora tengo yo el San Benito.
Resulta que conocí a un chico hace unos meses y me gusta muchísimo, pero me desespera a la vez. Aunque ya está en su treintena, y se supone que tiene experiencia por lo que me ha dicho (varias novias y varios rolletes), cuando nos vemos en persona no lo parece. Por Whatsapp y chat es muy cariñoso, incluso pícaro, pero cuando nos vemos en persona parece otro y si me toca o se acerca parece forzado. Hemos hablado, me dice que se pone nervioso, pero que le gusto mucho y que quiere algo serio conmigo.
El caso es que lo poco que ha pasado ha pasado por mí, si fuera por él no nos habríamos dado ni un piquito. Yo ya tengo 30 años y a mí este tipo de cosas me agotan, y no sé qué hacer. No soy una chica lanzada ni echada para adelante en absoluto, también me gusta llevar un ritmo moderado, pero creo que esto es pasarse ya (desde mi punto de vista claro). Yo no quiero forzar que las cosas sucedan, es más, se pondría más nervioso e igual es peor el remedio que la enfermedad. No me cuadra lo que me cuenta con lo que veo, trato de tener empatía pero la verdad no quiero ni imaginarme como seria nuestra primera relación sexual, si ya le cuesta darme un beso con lengua (no me lo ha dado, de hecho). Ya le he dicho un montón de veces que me gusta, que no lo voy a rechazar, que no tema, pero nada, que seguimos en la línea…

¿Qué hago chicas? ¿Me dais algún consejo? ¿Lo dejo estar y a otra cosa? Ya se que es algo que tengo que decidir yo y me parece tan poco ético y de mala gente pasar de él por esto… Pero tampoco me quiero acabar enganchando más y luego no poder frenar mis sentimientos, que yo también acumulo un historial guapo de relaciones tóxicas y a veces también siento miedo. Por todo lo demás es un ángel, tiene un corazón enorme, me hace reír, pero ya os digo, me está costando la vida seguirle «el ritmo»…
Aclaro además que fue él el que me dijo primero que yo le gustaba, y en persona, por eso me parece curioso que luego sea tan tímido cuando se «declaró él», es que ya os digo, no me termina de cuadrar lo que hace con lo que dice, estuvo ahí pico pala como dicen y cuando me decido al «sí», la cosa se estanca.
Gracias por vuestras respuestas de antemano!!