La mayoría de personas tienen padres que les quieren, les apoyan, que creen en sus hijos… Pero ¿qué pasa cuando no has tenido eso? He sido una niña ejemplar (buenas notas, educada, siempre dispuesta a ayudar…) pero todo eso parece no haber sido suficiente para mis padres. Mi padre siempre me ha gritado, he recibido insultos, nunca me ha dado la enhorabuena ni me ha felicitado, nunca me ha abrazado. Y mi madre es el fiel perro que le adora. Ella ha hecho algo peor que él, ignorar lo que pasaba. En mi casa no había regalos de Navidad ni de cumpleaños. Tengo un hermano pequeño al que quiero muchísimo y sé que él me quiere, pero nunca nos lo decimos, no nos han enseñado a expresar nuestros sentimientos y nos han convertido en personas frías. Siempre nos han comparado, en cierto modo siento que todo era una competición y a veces me pregunto por qué yo no he conseguido ninguna de mis metas y él ha triunfado. De verdad me siento asqueada de mí misma cuando pienso en eso, porque quiero que todo le vaya bien y que sea feliz. Las personas más importantes para mí son mis abuelos (han sido padres para mi); uno ya no está, se convirtió en estrella hace dos años, se fue de repente sin que nos lo esperáramos. Y cuando pienso que mis otros abuelos se están haciendo mayores y que algún día no estarán me hundo. El resto de mi familia bueno, gracias a mis padres solo nos vemos en fechas señaladas. Han conseguido que mis tíos y primos se alejen. No os imagináis lo que duele ver a tus primos siendo una piña y que a una ni la llamen porque nunca hemos estado unidos ni hemos compartido nada. Nunca le he contado a nadie lo que pasaba en mi casa, por miedo a que todo empeore y por vergüenza de no tener una familia “normal”. Nadie me ha enseñado a querer, a llorar delante de los demás, a expresar mis sentimientos… Vivo con mi pareja desde hace unos años aunque casi no pasamos tiempo juntos por su trabajo. No le queda otra que comer y cenar fuera de casa, así que solo pasamos juntos sus días libres. Y a veces creo que no le quiero como se merece. En realidad le quiero muchísimo, pero no sé cómo expresarlo. No puedo pedir consejo a mis amigos porque no están. Quiero decir, tengo un par de amigos aquí con los que salir muy de vez en cuando pero mis tres mejores amigos, los que siempre estaban ahí, ahora viven en otros países y han hecho sus vidas allí. Y así es la vida cuando nadie te ha enseñado a querer.
Cuando nadie te ha enseñado a querer
Viendo 2 entradas - de la 1 a la 2 (de un total de 2)