A ver ladies, tengo una cosa en la cabeza que me reconcome hace tiempo y quiero que me deis opiniones a ver si debo preocuparme o es mejor pasar.
Tengo una amiga de toda la vida con la que quedo por lo menos una vez al mes para comer. Ella siempre fue una gordibuena como yo hasta que un buen día decidió hacer una súper dieta muy estricta y en medio año bajó cantidad de peso. Ahora es una chica muy fit que se cuida una barbaridad, y ojo que a mí me parece perfecto que ella sea feliz así que yo la sigo queriendo como cuando era gorda.
El tema es que yo sigo mi vida como siempre. No me gusta contar calorías y lo más fit que hago es ir a una clase de zumba una vez a la semana. Soy feliz así y si no hago dietas o me tomo el deporte más en serio es porque no me da la gana, punto. Lo que ocurre es que desde que esta chica está delgada parece que se le ha metido entre ceja y ceja que yo soy su objetivo a adelgazar.
Como no me corto ya le he dicho varias veces que a mí no intente captarme como si fuera una secta y ella me cuenta el típico cuento de que lo hace por mi salud. Ni mi salud ni ostias, que a ella lo que le pasa es que no le mola la peña gorda y listo. Se lo he dicho, eh???? Y me dijo que soy una puñetera exagerada.
Pues os podéis creer que tuve que llegar a un acuerdo con ella??? Es decir que ella me deja en paz con su discursito fit ultra sano pero cuando quedo con ella a comer debo respetar pedirme lo que ella me aconseje. Vamos que como una ensalada con bien de movidas y se acabó. Esta mujer se ha vuelto loca y quiere que los demás nos unamos a su locura porque yo no entiendo esa necesidad de que todos a tu alrededor asuman tus ideales vitales.
Yo porque la quiero y siempre soy sincera con ella pero no creo que sea sano vivir siempre con esa obsesión por los cuerpos de los demás. Alguna por aquí tiene colegas de este tipo y cómo hacéis para sobrellevarlo???? Os leo queridas.