Últimamente estoy leyendo artículos sobre la brecha orgásmica. Todos llegan a la conclusión de que, en los rollos de una noche, quien casi siempre llega al orgasmo es el hombre mientras que a nosotras nos cuesta más, lo que acaba pasándonos factura a nivel psicológico y emocional. Por eso quiero conocer vuestra opinión. En mi caso, los años que no he tenido pareja he recurrido a las relaciones esporádicas por aburrimiento y porque tenía más ganas de besar y de sentirme deseada que de follar (para eso me masturbo).
En mi caso, para disfrutar de verdad del sexo con otra persona necesito sentir amor correspondido y verdadera atracción física. No creo que sea idealista ni romántica es simplemente que lo que me pone realmente cachonda es saber que la otra persona me desea de verdad. ¡Os leo!
