Bueno, pues quería poner mi granito de arena para todas las que, como yo, sufrís, o habéis sufrido algún trastorno derivado o producido por la «gordofobia». Para ello me gustaría explicaros lo que considero como una de las mejores sesiones con mi psicólogo el año pasado.
El tema giraba en torno a como me sentía respecto a mi cuerpo ya que debido a la larga duración de la enfermedad tenía problemas de autopercepción y dismorfofobia. Como por aquel entonces desconocía estas dos últimas palabrejas, recuerdo que le comenté si podía describirme con un ejemplo:
-¿has visto la película de Shrek?- pues yo soy Fiona, a veces soy una princesa y a veces una ogra y nunca he podido averiguar cual de las dos soy en verdad, lo que hace que tenga un comportamiento bipolar. Las etapas de anorexia (entiéndase periodos de ayuno y dietas extremas) me gusto más fisicamente, pero soy terriblemente infeliz a causa del hambre, la debilidad, la ansiedad y el miedo permanentes.
Las etapas de bulimia (entiéndase «que len den por culo al mundo si no le gusto» «como lo que me da la gana y puntopelota») me siento menos enferma y mejora mucho mi humor, siempre y cuando no haya ningún espejo a mi alrededor ni comentarios sobre mi aspecto, vamos que me «encierro con las luces apagadas» como la ogra por la noches).
Después de quejarme largo rato y describir como pude las sensaciones y sentimientos asociados a cada una de las personalidades de ogra y princesa, le pregunté a mi psicólogo si estaba entendiendo lo que le decía, y el me contestó lo siguiente:
-Creo que eres tu la que no entiende, hablas continuamente de una ogra y una princesa, como si fueran dos personas diferentes, pero eso no es así, Fiona, es a veces una ogra, y a veces sólo humana, pero PRINCESA es siempre.