¡Hola a todas!
Vengo a contaros mi última experiencia con el maldito sexo masculino, que taaaan cansada me tiene últimamente…
Veréis, el planteamiento de la historia es sencillo: conozco a un chico, hablamos, tonteamos, tonteamos un poco más, me dice explícitamente que le molo, le confieso que él a mí también me pone bastante, quedamos, nos liamos y terminamos follando. Hasta aquí, fantasía. Sin embargo, aunque la noche con él fue bastante bien, hubo algo que me chirrió bastante: puso muchas pegas a la hora de usar condón. Me decía que hacía años que no lo usaba, que con él no sentía nada, que blablabla. Yo le dejé bien claro que sin condón no había penetración (faltaría más…), y al final se lo puso.
El caso es que seguimos hablando unos días más hasta que sin venir a cuento me ha soltado que no quiere que sigamos conociéndonos ni que pase nada más entre nosotros porque no quiere tener sexo con condón. Según él, ya hizo un esfuerzo bastante grande al usarlo aquella noche (ojo, ¿eh? como si tuviera que agradecerle el favor…). Mis amigas y yo hemos flipado bastante, la verdad. ¿Os ha pasado alguna vez algo parecido? ¿Se puede ser más egoísta e irresponsable?

En fin, sinceramente me la pela bastante no tener nada más con él. Ni siquiera me gustaba como para tener una relación ni nada similar. ¡PERO ES QUE ES MUY FUERTE QUE HAYA PASADO DE MÍ POR ALGO ASÍ! En fin… Lo peor de todo es que trabajamos en el mismo sitio… Sí, sí, error gravísimo, lo sé: «donde tengas la olla…» pues eso. Pero yo qué sé… Me dejé llevar. No me hagáis sentir peor, please. Ahora tengo que cruzármelo todos los días y aguantarme las ganas de escupirle en la cara. ¡Qué le vamos a hacer!