Hola a todas,
Conocí a un chico en Tinder hace nada, hicimos match el miércoles, el jueves estuvimos todo el día hablando por Instagram, y el viernes tuvimos nuestra primera cita para tomar un café.
La cita fue bien, me cayó simpático, es divertido, caballeroso y respetuoso. Incluso me ofreció acompañarme a casa, pero me entendió cuando dije que no. Me sentí cómoda con él, la verdad.
El problema es que ya siento que hay demasiada intensidad demasiado pronto:
Me dice cosas tipo “quiero verte, me haces feliz” o “me encantas”, e incluso me llegó a decir «donde has estado toda mi vida» y yo pienso: ¡si no me conoces! O sea, me gusta su interés, pero me resulta un poco desproporcionado. También hace comentarios como indicando «posesión» de alguna manera, por ejemplo hablábamos del horóscopo y le pregunté el suyo, por cotilleo nada más, no creo en eso, pero me dice «para que quieres saberlo?» Y yo por vacilar le dije «es que soy bruja» y me dice «MI bruja» y yo PERDONA?? No soy «TU» nada. Luego otra cosa que me dijo, el primer día que hablamos, yo le dije que era la primera persona a la que tenía ganas de conocer después de estar con mi ex, y le dije «me has devuelto un poco la fe en salir a conocer gente» y me dice «yo no quiero conocer gente, quiero conocerte A TI» ehm lo siento pero no somos exclusivos.

Luego , me escribe constantemente. No es que me presione ni me culpe por no contestar rápido, pero no paro de recibir notificaciones, n y cuando él tarda, se disculpa y explica lo que estaba haciendo, lo cual no necesito.
También parece que quiere apoyo de mi parte, por ejemplo ayer me escribió “hoy no es un buen día para mí”, y me hizo sentir que esperaba que lo consolara.
Y ya la gota que colma el vaso:
El jueves por Instagram lo invité a un plan al que iba a ir con una amiga, creyendo que él iría con sus amigos y que nos veríamos solo un rato, pero él me dijo que no, que iría solo, en esto que hablo con mi amiga y le pregunto si le importa que venga, me dice que no, que vale, y asi quedamos.
El viernes hablando, se apuntó toda la oficina al plan, pero no le di más vueltas.
El sábado (día del plan) sentí que era demasiado y al final le dije que mejor iba sola, que se habían apuntado más compañeros del curro y que habiendo cambiado tanto las circunstancias pues que ya no me sentía cómoda llevándolo. Pues esa misma noche me preguntó «qué tal?» Y le dije que estaba cansada, a lo que me dijo «bueno luego desconectas de copas con tus amigas» y me parecio un poco pasivo agresivo, en plan, más faltaba, no??
El domingo me volvió a escribir y le dije que estaba de resaca, me dijo «si revives y te apetece quedar me escribes» y yo en mi cabeza en plan «no tio, estoy con un dolor de cabeza acojonante, me apetece morirme en bragas en el sofá, no arreglarme para salir a verte», pues en respuesta a eso me preguntó si quiero seguir viéndolo siquiera y yo QUE.
La cosa es que sí quiero seguir viéndolo, pero a un ritmo más relajado, sin tanta intensidad ni tanta expectativa de estar pegados todo el tiempo. Esto se lo comenté y me dijo que «le podría haber dicho eso al principio» (el principio es AHORA, literalmente) y además me dijo que lo aceptaba pero insinuando que espera que yo cambie, diciendo cosas como «tal vez con el paso del tiempo tengas más ganas de verme» pero la duda es: ¿Y si no cambio? No se lo puedo prometer ¿Debería seguir viéndolo, o es mejor, si ya estamos en frecuencias tan distintas, dejarlo antes de engancharse más?
Un saludo!!