Llevo 3 años acudiendo al psicólogo,el primero al que fui y desde entonces no ha cambiado. No han sido los 3 años constantes pero he ido ascendiendo a el cuando las cosas se han ido poniendo mal y actualmente si que sigo terapia como tal. El problema es que me da miedo llegar a ser dependiente de el.
Sabe cosas que jamás le he contado a nadie y cuando estoy mal por esas cosas no tengo a nadie con quien de verdad pueda hablar, lo necesito a el, necesito en ese momento por que los picos de ansiedad son muy fuertes y aunque se lo escriba para mandarselo no es suficiente para mi, a veces necesito hablar o verlo.
Soy consciente de que tenemos una relación unilateral, que no es mi amigo y que realmente yo no le llego a importar como tal, es su trabajo, pero la cuestión es que cuando intento sacar cita siempre está lleno, dándome cita para dos semanas más adelante como muy pronto. Mientras tanto me quedo aguantando como puedo y cuando llego a la sesión ya le hablo en pasado, ya de una manera u otra he tenido que salir de ese boquete y se ha quedado una herida más.

Al ser mi primer y único psicólogo no sé bien donde están los límites, intento no escribirle ni molestarle.. pero si que tengo amigos que sé que llaman a sus psicólogos en sus peores momentos, les escriben..o les dan cita de inmediato. Entiendo que esté muy solicitados pero creo que este tipo de profesionales debería tener algunas horas muertas y prever que estas cosas pasan..
La gotita que está colmando mi vaso es que en algunas sesiones lo noto cansado, incluso aburrido..y al final me trasmite eso a mi, dándome a entender que le aburro (normal, pero por lo que pago por una hora podría disimular..)
Sé que la terapia no es un camino de rosas como muchos piensan, que es duro y que a veces se queda mucho revuelto..no sé, me ayudaria mucho saber si os ha pasado algo así, cómo lo habéis tratado o cuáles son los límites que se ponen en terapia..
Muchas gracias!!